Con esta de hoy da comienzo una serie de entradas dedicadas al Romanticismo español. Autores como Bécquer, Espronceda o Rosalía de Castro, y obras como "El señor de Bembibre", "La conjuración de Venecia", "Don Álvaro, o la fuerza del sino" o "Don Juan Tenorio" se pasarán por el blog. Primero comenzaremos con el teatro, luego seguiremos con la novela, para finalmente dar paso a la poesía de la época.
Hoy empezaremos con "El Trovador", de Antonio García Gutiérrez, que se estrenó en Madrid el 1 de marzo de 1836. Fue un rotundo éxito; el autor, por primera vez en la historia del teatro español, tuvo que salir a escena a saludar y agradecer los arrebatados aplausos del enfervorizado público.
En esa fecha ya había fallecido el absolutista Fernando VII tres años antes y la primera guerra carlista estaba en pleno desarrollo. Apenas un 10% aproximadamente de la población sabía leer, y los mayores entretenimientos de la clase pudiente eran los conciertos y la ópera. Y el público ya había demandado ciertos cambios en el teatro. El Neoclasicismo había dado los últimos coletazos.
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| Antonio García Gutiérrez |
Con "El Trovador" se consolidan las características del "drama histórico" que ya se habían manifestado en "La conjuración de Venecia", de Martínez de la Rosa, estrenada en 1834, y "Don Álvaro o la fuerza del sino", del Duque de Rivas, cuyo estreno se produjo en 1835.
Con solo 22 años, Antonio García Gutiérrez construye, con alternancia de prosa y verso, este "drama caballeresco" en cinco jornadas (se prefería ahora denominarlas jornadas en vez de actos): El duelo, El convento, La gitana, La revelación, y El suplicio, y con varias escenas en cada jornada con diferentes cuadros o escenarios. Estos cambios de escenarios complicaban la representación y ponían en serios apuros a los empresarios.
La obra se sitúa en el Reino de Aragón en el siglo XV, más concretamente en torno al año 1410, durante las guerras civiles tras fallecer Martín I el Humano sin descendencia directa. Manrique, culto y refinado trovador, criado por una gitana, está enamorado fervientemente de Leonor, perteneciente a la aristocrática familia de los Sesé; Leonor le corresponde con la misma pasión. Manrique tiene un adversario que también anhela el amor de Leonor: don Nuño, conde de Luna. Y a partir de ahí, y con la lucha política de fondo, se va desarrollando el drama.
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| "El beso", de Francesco Hayez |
"El Trovador" utiliza un lenguaje sencillo, apenas con algún anacronismo, aunque a un lector del siglo XXI puede parecer un poco excesivo el cúmulo de contrariedades y desgracias, muy propias del melodrama; aún así tiene el encanto de un obra de época.
"Era tu voz, tu laúd,
era el canto seductor
de un amante trovador
lleno de tierna inquietud.
Turbada perdí mi calma,
se estremeció el corazón,
y una celeste ilusión
me abrasó de amor el alma."



Carmen, espero tus reseñas. Becker y Espronceda son mis preferidos de esa época romántica.
ResponderEliminarbesines
No he leído mucho romanticismo español, estaré atenta a tus entradas, que serán muy interesantes.
ResponderEliminarBesos.
Buena entrada Carmen, y buenos autores los que has elegido para esta hablar del Romanticismo en España.
ResponderEliminarSeguiré atenta tus comentarios.
Besos
¡Bieeeeeen! Me va a encantar la saga del romanticismo.
ResponderEliminarMe encantan esos dramas caballerescos
ResponderEliminarUn Beso
Me encantan esos dramas caballerescos
ResponderEliminarUn Beso
Yo también celebro tu decisión. Comienzas con una entrada muy propia, ¿acaso algo más romántico que la figura del trovador, enamorado de una dama inaccesible?
ResponderEliminarBella entrada, amiga Carmen.
Un beso!
Carmen, pues fíjate que me parece que seguimos estando en 1836 pero sin estas grandísimas plumas, o a lo mejor son ísimas por la escasez de plumas en las gallinas por un mal invierno... no me hagas caso... que a mí hay que atarme muy cortita, ja, ja...
ResponderEliminarVas a tocar unos relatos y unos autores vertiginosos, ¡"la crême de la crême"! Pero tú pluma (que no es de gallina ni de ganso, sino de águila voladora) les sabrá hacer justicia, como la de hoy que es para hacer una guerra de almohadones y que vuelen las plumas!!! ja, ja...
Y el verso Carmen, no es tan simple cuando penetra en mi mente, no es tan simple, es ardiente!!! ¿Verdad romántica amiga?
Bien... pues enterados quedamos, compuestas y esperando... ¿Algún sainete buscado y recomendado? ja, ja....
Hola, Loli! Al que menos conozco es a Espronceda. Becquer... en mi adolescencia tuve una etapa de no separarme de un libro que tenía, y sigo teniendo, con una selección de poemas...
ResponderEliminarUn beso
Nada que ver con el Romanticismo en Inglaterra, ni mucho menos. Espero que te guste también, Vero.
ResponderEliminarUn beso,
Gracias, Elysa! Espero que os gusten y os resulten amenas...
ResponderEliminarBesines,
Pues a mí me va a encantar, Silencio, que os gusten...
ResponderEliminarBesitos,
Lo sé, lo sé, Princesa Nadie. De hecho estuve buscando en tu blog el autor del cuadro "El beso", porque no lo recordaba e imaginé que tú lo tendrías en tu blog...
ResponderEliminarUn beso,
Gracias, Daviblio!! Ese amor platónico e irrealizable... el amor más puro!!
ResponderEliminarUn beso,
Hola, Maricari!! Fui romántica, en el sentido más exacerbado, pero ya no lo soy tanto; ahora soy más "austenita", más comedida en mis emociones, pero algo siempre queda de ese corazón apasionado... jeje
ResponderEliminarUn besote,
Carmen, me alegra mucho ver tu interés en el romanticismo español. Es una de las épocas que más me gustan de la literatura. Bécquer es uno de mis poetas favoritos y algunas obras de teatro del momento me parecen excepcionales. Seguiré muy de cerca esta serie de entradas. Por lo pronto, me anoto esta lectura, que desconocía.
ResponderEliminarUn beso.
Jorge Andreu
Pues esta que reseñas hoy no me la apunto (uno menos, jejeje) que tengo cientos pendientes y no me ha llamado mucho la atención. Esperaré a ver que más traes ...
ResponderEliminarUn bso!
De esto sí que no sé nada. Una ignorante total de este género literario.
ResponderEliminarTe leeré para ver si aprendo.
Besos.
Siempre me ha gustado el romanticismo, Jorge, pero además ahora tengo que superar un examen y me estoy poniendo las pilas...
ResponderEliminarYo estoy leyendo las obras en las ediciones de Cátedra que tienen muy buenos prólogos.
Si te animas a leer este drama espero que lo disfrutes. Esta obra es una gran olvidada.
Un beso,
jajaja. Pues espero, Rosalía, que mi siguiente "entrega" te atraiga más...
ResponderEliminarBesotes,
Imposible saber de todo, Luciana. Somos todos grandes ignorantes, excepto la gente que cree saber de todo... Son los peores!! jajaja
ResponderEliminarUn beso,
cómo disfruto con tus reseñas... lástima que no pueda leérmelo todo!!!!!
ResponderEliminarun beso
Y yo contenta de darte ganitas de leerlo...jeje.
ResponderEliminarBesitos,
¿Romanticismo español? Me encaaaaaaanta. Es una lástima que aquí nunca lleguen obras de teatro clásico. Tendré que buscarlo y leerlo.
ResponderEliminarUn beso.
Y yo que pensé que me iba a quedar solita... el romanticismo y yo!!
ResponderEliminarA mí me gusta leer primero las obras antes de verlas representadas. Y si no te llegan hasta ahí las compañías, pues creas la representación en tu cabecita, que seguro que imaginación no te falta.
Un besito, Dorothy.
Yo leí casi todas en la carrera y esta de El trovador, aunque no sea la más conocida, me pareció la más bonita
ResponderEliminarBienvenida al blog, Eva!! Siéntete como en casa...
ResponderEliminarA mí también me gustó mucho. Ya te diré, al acabar con las reseñas de las obras de teatro, con cuál me quedaría, sí?
Un beso,
Leer teatro me aburre mucho, así que esta vez no me apunto el título y le doy un respiro a la lista de pendientes.
ResponderEliminarMusus.
Yo también estoy intentando darle un respiro a la lista. Te comprendo perfectamente...
ResponderEliminarPues hasta el jueves estaré reseñando teatro, mafaldas. No serán reseñas, por lo tanto, de tu gusto... y bien que lo siento!
Es un lástima que no le cojas el gustillo a esro del teatro...
Musus, Bicos.
Gran ciclo el que empiezas, me encantará leer tus reseñas y recordar mis tiempos en la facultad.
ResponderEliminarEste libro no lo he leído pero claro, ¡lo apunto!
Un beso guapa.
Es una delicia. Si te gusta el teatro de este período... te encantará.
ResponderEliminarUn besote,
No pasa nada, las leeré con el mismo gusto que si fuera de otro género. Quien sabe, igual alguna pica mi curiosidad.
ResponderEliminarMusus.
Bueno, pues te iré siguiendo: a ver si se me pega algo, jeje
ResponderEliminarUn abrazo
El Romanticismo es un movimiento que a Flor y a mí nos encanta :D Es verdad que esta obra es una gran desconocida, siempre se habla de Zorrilla o de Don Alvaro o la fuerza del sino. Habrá que buscar esta y leerla ;)
ResponderEliminarUn placer leerte!
Eres un encanto, Mafaldas. Y a ver si logro que alguna te pica la curiosidad, como tú dices. Me pongo ese reto... A ver!!
ResponderEliminarMusus. Bicos.
Un abrazo, Icíar. Nos leemos...
ResponderEliminarEs preciosa, Mithamard. Y tiene el encanto del romanticismo en estado puro, sin disfraces...
ResponderEliminarBesos,