"Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Solo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de esta podría haber escrito la singularísima narración que es 'El hombre que plantaba árboles', una indiscutible proeza en el arte de contar... Y esa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier antes de que sea demasiado tarde para el mundo."
(José Saramago)
En torno a 1950, una editorial norteamericana encargó a Jean Giono (1895-1970) que escribiese una historia sobre un personaje real que resultase inolvidable. Y Giono escribió El hombre que plantaba árboles- para "hacer que la gente amase los árboles (...) que amase plantar árboles"- una historia realmente inolvidable pero que al ser su protagonista un personaje ficticio fue rechazada por la editorial. A partir de 1953 el relato circuló libremente, tras ceder el autor todos sus derechos, siendo traducido a doce idiomas y dando pie a la concienciación y creación de asociaciones en defensa de la reforestación. La semilla de la preciosa historia empezaba a dar su fruto...
El hombre que plantaba árboles es un bello y poético relato, aunque sobrio y de corte realista, que cautiva por su sencilla y aparente modesta propuesta. Un joven caminante por parajes desolados e inhóspitos del sur de Francia se topa en su deambular con un solitario, parco en palabras y analfabeto pastor, Elzéard Bouffier, que se dedica a plantar encinas y robles en la desértica zona. Las tierras no son suyas, ni siquiera conoce a los propietarios, pero su generosidad, su humildad, la sabiduría del saber esperar, su amor por la Naturaleza dirigen sus pasos. Bouffier logrará así la felicidad de la Tierra y la suya propia. Como bien decía al narrador un guardia forestal,
"Sabe más que nadie. ¡Ha encontrado una forma perfecta de ser feliz!"
Tras este encuentro con este sereno y humilde pastor que vive muy modestamente, el narrador se irá a luchar en la Gran Guerra. Volverá una segunda vez tras el fin de la contienda y en una tercera ocasión tras la conclusión de la II Guerra Mundial. Como podrá comprobar, nada, ni siquiera las guerras, ha alterado el discurrir de la vida sencilla y apacible de este pastor que, poco a poco ha conseguido cambiar el paisaje de la zona. Los páramos desérticos son ahora, tras cuarenta años, vergeles de verdes bosques, arroyos y manantiales. Y, lo que es más, como consecuencia de este rebrotar de la vida se ha modificado también el paisaje humano, haciendo más afables y humanos a los propios habitantes. Hombre y Naturaleza en un vínculo indisoluble.
"Todo había cambiado. Incluso el aire. En lugar de los vendavales secos y brutales que me acogieron las primeras veces, soplaba una leve brisa cargada de aromas. (...), y eso fue lo que más me emocionó, habían plantado un tilo que debía tener unos cuatro años, ya lozano, símbolo incontestable de la resurrección."
El hombre que plantaba árboles es un pequeña joya, una muy recomendable fábula sobre la bondad y sobre la esperanza en los tiempos por venir. Imprescindible.
"Para que el carácter de un ser humano desvele cualidades verdaderamente excepcionales, hay que tener la fortuna de poder observar su actuación durante largos años. Si dicha actuación está despojada de todo egoísmo, si la idea que la rige es de una generosidad sin par, si es absolutamente cierto que no ha buscado ninguna recompensa y que, además, ha dejado huellas visibles en el mundo, entonces nos hallamos, sin duda alguna, ante un carácter inolvidable."
EN MEMORIA DE MI PADRE,
un hombre inolvidable que amaba a los árboles


Me lo apunto. Me parece muy curioso esa costumbre al parecer todavía no desaparecida de encargar un tipo de libro determinado a los autores. No creo que cualquiera sea capaz. aunque si es verdad que Giono era muy buen escritor.
ResponderEliminarUn saludo.
Sí, yo entiendo eso de la creatividad de otro modo pero al parecer se estila, se estila...
EliminarUn saludo,
A mi no me llama mucho,lo dejo pasar
ResponderEliminarPerfecto, Cartafol.
EliminarBesos,
No lo conocía pero me ha producido curiosidad, voy a indagar un poco más, besotes
ResponderEliminarPues ya me tendrás al tanto si te animas...
EliminarBesos, Susana!
Parece una lectura interesante. Besos y bienvenida guapísima te echábamos de menos
ResponderEliminarMuchísimas gracias, guapa, por tu cariño!!
EliminarBesos,
hola no conocia al escritor pero el que si me gusta es Saramago y su introduccion me ha encantado asi que me quedo con el nombre graciasss
ResponderEliminarYo tampoco conocía a Jean Giono hasta ahora. Y ha sido un feliz encuentro, la verdad.
EliminarBesos,
Me gustó mucho, es realmente de una historia sencilla que resulta inolvidable.
ResponderEliminarCoincidimos al 100%, Quadern de mots.
EliminarUn abrazo,
Tiene muy buena pinta, me lo apunto.
ResponderEliminarOjalá te guste tanto como a mí, LauNeluc.
EliminarBesos,
Hola Carmen, me alegro que estés de vuelta. Leí no hace mucho este libro, no lo comenté porque tampoco sabía muy bien qué decir. Me gustó, me gustó el personaje del "plantador" de árboles, la vuelta una y otra vez para ver y estar con Bouffier... Pero no sé si esa sobriedad que comentas por parte de Jean Giono me dejó con la sensación de: hermoso, pero me falta un pelín de algo... Y como no supe qué, es de esas lecturas que se quedan en una ;)
ResponderEliminarBesos
Discrepar es sano, Ana, como sucede en este caso. Yo lo he disfrutado mucho y su sobriedad, su austeridad es lo que más me ha gustado. Austero, sobrio como el propio plantador...
EliminarBesos,
Hola Carmen, bienvenido tu regreso. Pues este libro no lo conocía, pero seguro que tiene que ser bonito. Tomo nota de él. Un beso muy fuerte.
ResponderEliminarGracias, Pilar! Y además como objeto es precioso, con pasta dura, ilustraciones, dos bonitos pop-ups...
EliminarBesos,
Me alegra verte de vuelta con tus reseñas. Traes un libro que me es completamente desconocido. Tengo mis dudas, pero tomo nota para no dejarlo pasar si me tropiezo con él.
ResponderEliminarBesos
Esto del blog sirve también como terapia, Jara...
EliminarBesines,
No me he estrenado con Giono, y eso que me tentaba "Un rey sin diversión". Ahora te leo y me quedo con la duda, ¿Me recomiendas mejor empezar por este título que hoy nos traes? Bss
ResponderEliminarComo no he leído 'Un rey sin diversión' no puedo decirte, Mónica. Mejor dejarlo a tu propio criterio...
EliminarBesines,
hola, parece una lectura aleccionadora, esa que deja huellas, me alegro que lo hayas disfrutado, saludos.
ResponderEliminarAleccionadora, sí, señora. Mucho.
EliminarBesos,
Me encanta tu conclusión; bueno, me encanta todo lo que has dicho del libro, pero en particular lo que mencionas respecto a que es una fábula sobre la bondad y la esperanza... Desde luego que se va a la lista; muchas gracias por la reseña.
ResponderEliminarBesos, feliz inicio de semana.
Yo creo que a una mujer como tú, de gran sensibilidad, le gustaría mucho.
EliminarBesos,
Gracias por presentármelo: por lo que dices es un libro muy a tener en cuenta, y aunque no saldré corriendo a buscarlo, no descarto su lectura. 1beso!
ResponderEliminarNo hay amor a primera vista entonces, Tizire? Si te animas, me cuentas...
EliminarBesos,
Pues imagino que tiene que ir a la lista de cabeza, a pesar de ser una lista a la que no le veo fin.
ResponderEliminarMuchos besos, tocaya.
Cita
Ay, esas listas infinitas, Cita. Las tendremos al día en algún momento?
EliminarBesos,
pues que bonito, hay que apuntarla... besotes
ResponderEliminarPues sí. Bonito libro con una muy bonita historia.
EliminarBesos,
No me acaba de convencer aunque parece bonito y lo calificas de imprescindible. No sé, creo que no es para mí.
ResponderEliminarUn besín y un abrazo
Y tú lo sabes mejor que nadie, Norah.
EliminarAbrazos,
Me alegra volver a leerte. Me parece que no se va a encontrar entre mis próximas lecturas, y no porque no merezca la pena. Besos.
ResponderEliminarGracias, Concha. Disfruta mucho tus lecturas.
EliminarBesos,
Que casualidad, es mi lectura trimestral del curso de francés,pero yo no le he encontrado esa vena poetica, lo cual lamento; debe de ser por mi francésde principiantes. Abrazos.
ResponderEliminarNo sé. Ya sabes, nunca llueve a gusto de todos, jeje.
EliminarUn abrazo,
Me gusta lo que nos cuentas, Carmen. Lo tendré en cuenta. Besos.
ResponderEliminarGracias por la visita, Manuela.
EliminarBesines,
Siempre apetece leer este tipo de libros. Te hacen desconectar del trajín del trabajo y... las lecturas. Tomo seria nota de esta interesante lectura.
ResponderEliminarPues sí, y conectar con la naturaleza y la esencia de la vida. Claro que cada uno ha de buscar la de la suya...
EliminarUn saludo,
No lo conocía pero me ha gustado mucho lo que nos has contado y si es un relato se le puede hacer hueco fácilmente
ResponderEliminarBesos
Cómo me alegra comprobar que esta vez no lo descartas, Tatty, a pesar de ser un relato.
EliminarBesos,
El argumento me ha parecido bonito y original, pero tengo la sensación de que el libro no me gustaría...
ResponderEliminarUn beso!
Pues nadie mejor que tú para saberlo, Caminante.
EliminarBesos,
No lo conocía pero me llama la atención que lo califiques tanto tú a través de la reseña como algunas de las personas que la han comentado como "inolvidable". Lo buscaré que además veo que se lee rápido.
ResponderEliminarBesos!
Es que es realmente una historia que se queda con uno, L.I.M.
EliminarBesos,
No lo conocía pero me ha llamado la atención, a ver si lo puedo encontrar en la biblioteca.
ResponderEliminarUn saludo y me alegro de volver a leerte.
Muchas gracias, Samarkanda. Y verás que esta edición es además muy bonita...
EliminarBesos,
Precioso argumento,intentaré buscarlo y leerlo.
ResponderEliminarGracias y besos
Gracias a ti por la visita, Francisco. Ya nos dirás...
EliminarBesos,
Me lo llevo apuntado, puede gustarme
ResponderEliminarBesos Carmen
Muy bien, Carax. Disfrútalo.
EliminarBesos,
Carmen, que alegría verte de vuelta. Besos
ResponderEliminarMuchas y muchas gracias, Rut!!
EliminarBesines,
Has conseguido llamar mi atención. No lo conocía, así que me lo llevo bien apuntado. Y me alegra mucho verte por aquí!
ResponderEliminarBesotes!!!
Te gustará, Margari. A ti sé seguro que te gustará.
EliminarBesos y mil gracias!
No conocia esta pequeña joya pero quiero leerlo!
ResponderEliminarOjalá tengas ocasión, Nina. Merece la pena.
EliminarBesos,
Un placer verte de vuelta! :)
ResponderEliminarY además, con una novela que apenas conocía, aunque las opiniones que he leído son como la tuya, bastante entusiastas. No parece mucho mi historia pero siempre que leo eso de imprescindible, la duda siempre surge.
Besotes!! ;)
Más que una novela es un relato, eso sí, delicioso. Muchas gracias por tu acogida, Rober.
EliminarBesos,
No te lo vas a creer pero llevo pensando en ti varios días. Creo que ahora lo entiendo. El libro no lo conocía y te agradezco que me lo presentes. Mil besos.
ResponderEliminarGracias por acordarte, Marisa. Se agradece mucho. Ya ves, la vida que da a veces golpes. Y bien duros de soportar.
EliminarUn abrazo,
Fantástica reseña. Tu blog me atrae particularmente por ese aporte continuo de autores extraordinarios y novedosos que en muchos casos desconocía, cómo es el caso de hoy.
ResponderEliminarMe apunto la novela.
Un fuerte abrazo.
Eres muy amable, Marybel. Lo mismo me ocurre a mí con tu estupendo blog. Siempre me llevo anotadas interesantes recomendaciones.
EliminarUn abrazo,
Tras tu reseña, más que apuntado :)
ResponderEliminarUn beso.
Espero que lo disfrutes, Teresa.
EliminarBesos,
No conocia ni el libro ni el autor así que voy a echarle un vistazo porque por lo que cuentas es bastante interesante.
ResponderEliminarBesotes
Yo también he conocido al autor con este título, FYF, pero creo que repetiré...
EliminarBesos,
Primera noticia de la existencia de este libro. Una fábula curiosa.
ResponderEliminarUn abrazo
Sí, curiosa y más que pertinente hoy en día...
EliminarUn abrazo,
Hola y bienvenida!!, por tu reseña resulta un título interesante así que, tomo nota.
ResponderEliminarUn abrazo, Vela.
Muchas gracias, Vela.
EliminarUn abrazo,
Me ha encantado tu reseña. Y creo que es una lectura que disfrutaré.
ResponderEliminarYo también he plantado árboles, y quiero sentir de nuevo, a través de este libro, esas sensaciones.
Un saludo.
Entonces, Isabel, si te gusta plantar, la tierra, ni lo dudes. Te encantará...
EliminarBesos,
Tiene una pinta estupenda, me encantan este tipo de libros sencillos y al mismo tiempo profundos. Gracias por la recomendación. Besos.
ResponderEliminarJusto. Profundo en su sobriedad y sencillez.
EliminarBesos, Briseida. Gracias a ti.
No me llama mucho pero a su vez me da mucha curiosidad...qué indecisión jaja
ResponderEliminarUn beso!
Ante la duda yo lo dejaría pasar. A lo mejor más adelante...
EliminarBesos,
Leyendo tu reseña iba pensando que me servía para mi reto pero tu final me ha puesto lágrimas en los ojos. Un beso para ti y otro para él que seguro que lo tienes muy cerca.
ResponderEliminarAquí a mi lado. Siempre a mi lado.
EliminarTe envío mi sincero agradecimiento por tu interés y preocupación y un abrazo muy muy grande, Eva.
Sabes que en gustos no solemos coincidir pero me parece una dedicatoria preciosa.
ResponderEliminar¡Muchas gracias, Isa!
EliminarCarmen que bien tenerte de vuelta. Ya te dije que mis lunes iban a estar un poquito cojos sin tu reseña...Y ahora puedo volver a leerte a la hora del café :)
ResponderEliminarMe ha encantado la lectura que nos propones hoy. Un libro que tenga fragmentos como los que has compartido, no puede ser malo. O al menos a mi no puede dejarme indiferente. Que bella descripción de lo que es un carácter inolvidable: generoso y perdurable en el tiempo gracias a sus actos...
Me lo apunto ya mismo. Sabes, en mi colegio teníamos tradición de celebrar la fiesta del árbol (no se si hoy en día lo siguen celebrando). Un domingo nos reuníamos las familias, comíamos paellas y en las colinas que rodeaban el colegio plantábamos árboles. Mis padres y yo plantamos uno y me encanta pensar que él sigue allí como testigo de ese día :)
Un beso Carmen y ¡que bien que hayas vuelto!
Qué gracia verte este libro. Me gustó mucho también. Sí es verdad que es una joyita :D
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