'La historia de mi máquina de escribir', de Paul Auster


Hacer de lo cotidiano pura literatura, presentarnos un objeto de su rutina diaria y convertirlo en el protagonista indiscutible es lo que hace Paul Auster en el breve libro La historia de mi máquina de escribir. Aunque al parecer en esta ocasión la idea original no haya sido suya. 

Una Olympia portátil blanca que el autor compró en 1974 por cuarenta dólares a un amigo y que le ha acompañado durante más de la mitad de su vida se erige aquí como el epicentro de la actividad creadora de Auster, como permanente compañera en los diversos desplazamientos y mudanzas y como cómplice infatigable de sus horas creativas


Si el relato en sí se lee con placer- es un relato sencillo, sin sentimentalismos trasnochados pero lleno de sensibilidad, muy al estilo Auster-, las abundantes ilustraciones de Sam Messer, el amigo de Auster que encontró en esta máquina de escribir un objetivo casi obsesivo de su pintura, convierten el libro en una original delicia.

La máquina de escribir es además del nexo de unión de Auster y Messer- el relato se convierte así también en la historia de una amistad- es, como digo, testigo silencioso, cuando no se aporrean sus teclas, del inexorable paso del tiempo.
"Uno a uno, todos mis amigos se fueron pasando a los Mac y los IBM. Yo empecé a parecer un enemigo del progreso, el último pagano aferrado a las antiguas costumbres en un mundo de conversos digitales (...) Hasta entonces, no había tenido especial apego a mi máquina de escribir. No era más que una herramienta que me permitía hacer mi trabajo, pero ahora que se había convertido en una especie en peligro de extinción, uno de los últimos artefactos que aún quedaba del homo scriptorus del siglo XX , empecé a sentir afecto por ella. Me di cuenta de que, me gustara o no, teníamos el mismo pasado. Y, con el paso del tiempo, llegué a comprender que también teníamos el mismo futuro".
Marcapáginas 237
Seix Barral ha publicado La historia de mi máquina de escribir en una muy cuidada edición, de atrayente portada de pasta dura, papel de calidad e ilustraciones a todo color. Delicatessen.

Este librito fue el inspirador de la entrada Libros y... máquinas de escribir que publiqué allá por el mes de julio. (¡Qué lejos me parece ya!). Y a raíz de esta lectura y animada por vuestros comentarios he decidido ir a rescatar mi vieja máquina del trastero, la vieja Olympia naranja. Se merece estar en casa, en el estudio, y no en el trastero olvidada y polvorienta. Aquí la tenéis. Qué de recuerdos...
 
Y para concluir tan solo añadir que la lectura de hoy se encuadra dentro del Reto Paul Auster que Meg ha organizado en su blog. Mi siguiente lectura de este autor, y con la que daré el reto por completado, será La invención de la soledad, que reseñaré en breve.

¡Gracias por seguir ahí y por vuestros comentarios! Nos leemos...

Comentarios

  1. Que interesante, yo también tenía una, en azul ajajaj, bss y feliz vuelta a la rutina.

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  2. Me pregunto dónde andará mi Olympia azul...

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  3. Ay, las máquinas de escribir, Carmen. Cuántos dolores de cabeza y alegrías nos dieron. En las oposiciones esta faceta era el ser o no ser y, gracias a ella, pude trabajar como funcionario. Pero también me dio sus buenos sustos en algún examen anterior. Besos.

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  4. Cada vez que paso por la librería, este libro me guiña un ojo: qué bonito es! Y parece que la historia no desmerece! Aunque he elegido otra historia para el reto de Meg, no descarto leer este libro dentro de un tiempo. Tu máquina de escribir es preciosa, por cierto. 1beso!

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  5. Mira que todavía no he leído nada de Auster! Y encima este año no hago más que verlo por todas partes por lo del reto, así que me estáis picando mucho;)
    Me llevo tu recomendación, que pasara a acompañar a otro par de obras del autor que también me he tenido que apuntar.
    1beso:)

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  6. Me gusta mucho Auster, sin embargo no he leído este título que hoy nos dejas. Lo haré.
    Saludos.

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  7. Yo también participo en este reto de Meg y tengo tres libros del autor en mis estanterías...espero no incumplir el reto y leer uno de ello este año. Saludos

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  8. La verdad es que no creo que me haga con el pero al autor sigue siendo uno de mis pendientes.
    Un beso!

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  9. Yo también tengo mi máquina de escribir en el trastero, olvidada y llena de polvo. ¡qué tiempos! Un beso

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  10. He leído algo de Paul Auster y no me ha disgutado aunque este libro en concreto no se por ahora.

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  11. Mi máquina no sé ni dónde está, no la echo de menos, la verdad, ¡qué descanso olvidarse del típex!

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  12. No sé por qué no me llama mucho Auster. Y eso que Smoke, la peli basada en sus textos, me gustó... pero no sé.

    Besos

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  13. Me parece increíble que algunos autores sean capaces de crear una historia entorno a un objeto, en este caso una máquina de escribir. No es mucho lo que he leído de Auster pero no creo que me anime con el título que nos propones, eso sí, me ha hecho recordar mi vieja Olivetti que aún conservo (en el trastero).
    Musus

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  14. Mi vieja máquina de escribir se perdió en una mudanza. Quiero creer que se perdió, aunque como fue una mudanza forzosa tras una ruptura nunca he tenido muy claro si se perdió realmente. Fue hace seis años, y sigo intentando encontrar una igual a la que tenía. Y que funcione, claro. No lo he conseguido aún. En fin... Una pena. Aunque, precisamente por eso estoy segura de que me encantará este libro, porque entiendo el cariño que se le puede tener a una máquina de escribir.

    Besos
    Y bienvenida

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  15. Mi maquinita de escribir también la tengo guardadita en el altillo, junto a una eléctrica, que lo mío ha sido ir cambiando paso a paso. Y me tientas con este libro, que la edición es preciosa. Y Auster me gusta.
    Besotes!!!

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  16. Yo estoy apuntada al reto de Meg. Pero aún no me he decidido. Éste podría ser el elegido. Sólo espero no querer poner mi máquina en la mesa del escritorio, porque casi ni se ve.
    Besos

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  17. Tengo que echarle un ojo a esta edición, igual... La verdad es que cuando Auster se pone sincero no hay quien le gane.
    Besines

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  18. Siempre que me prometo a mí misma no comprar más libros me enamoro de uno nuevo. Este como lo vea en una librería no se me escapa ;)

    Besos y feliz nuevo curso lector.

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  19. Es que ya de por si todo invita a este libro: el autor y el dibujante, la historia y las ilustraciones, la amistad, la máquina de escribir (a mí las máquinas de escribir sobre todo las de hace porrón de años me producen casi la misma nostalgias que un tocadiscos y sus discos de vinilo).

    Saludos!!

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  20. yo tengo muchas ganas de leer al señor auster :)

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  21. Lo he visto varias veces en la librería y he estado tentada de llevármelo, no lo he hecho porque me parece un poco caro, pero es Auster y sé que tarde o temprano caerá.

    Un beso!

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  22. Parece una edición deliciosa
    Yo también estoy apuntada al reto pero con sólo un libro y tengo que leerlo ya o si no al final me pilla el toro
    Besos

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  23. No me había topado con la edición, pero es cierto que pinta muy bien. Me quedé con muchas más ganas de Auster con "Brooklyn Follies" y alguna más ya tengo esperando en la estantería. A ver si lo retomo :)

    Un besín, Carmen!

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  24. Nunca he leído nada del autor y la verdad es que le tengo muchas ganas. Me has hecho entrar ganas de rescatar mi vieja máquina y acariciarla. Yo tenía 2, una de las de toda la vida y otra eléctrica para no machacarme tanto los dedos. Yo y mi manía de escribir a todas horas desde que tenía 9 años. A los 15 años fue cuando entró el primer ordenador en mi vida y desde entonces que me subí al carro de la informática. Pero la máquina tiene un no sé qué, algo especial que recuerdo con mucho cariño. Besos!

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  25. Tengo un libro de Paul Auster y no pasa de este año el leerlo

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  26. Yo es que nunca he escrito con una máquina de escribir...

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  27. Creo que este autor no es para mi, pero me ha gustado ver tu máquina (nunca las vi naranja). Curiosamente estoy leyendo El jardín de bronce y me ha resultado curioso el uso de de ella. Ahora no recuerdo si la mía era Olympia u Olivetti.

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  28. No he leído nada del autor, y de momento creo que no le pondré remedio.

    Un saludo.

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  29. No conocía esta novela de Auster, y me gusta el tema.
    Por cierto yo tengo una Hispano-Olivetti de los años 50, heredada de mi padre, y está en un lugar especial en casa.
    Un abrazo

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  30. Tengo pendiente la lectura de algún libro de Auster, pensaba comenzar la Música del Azar, pero me tientas, me tientas....Siendo cortito quizás me anime!
    Un besote

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  31. No conocía este título de Auster, pero parece una edición preciosa. Qué recuerdos me trae la máquina de escribir, y cuantas vivencias tendrá la de Paul Auster. Estoy apuntada al reto y sigo sin empezarlo.
    Besos

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  32. Yo tengo una olivetti por algún lugar de la casa del pueblo escondida. Conociéndote con este tienes que flipar

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  33. Pues yo también he cumplido mi reto con Auster pero no he subido mi reseña.
    Estuve tentada entre este libro que reseñás y el que terminé escogiendo.
    Besos

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  34. Me encanta este autor!!! Tengo más de un libro suyo pendiente rondando por mi estantería, a ver cuando me pongo!!!jejeje
    Saludos

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  35. No soy muy austeriana, jeje, pero desde luego que se ha buscado un amigo muy tentador, qué bonitas las ilustraciones. Igual me animo para disfrutar de esta relación de amistad qe cuentas.

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  36. Yo me he estrenado con Auster hace muy muy poquito, hace tan solo un par de semanas, con "El país de las últimas cosas" y la verdad, me ha sorprendido gratamente. Era uno de esos autores a los que le tenía cierto respeto y pensaba que iban a ser demasiado para mí y ha sido una experiencia muy buena descubrir su prosa.
    Besos

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