Hoy os voy a dejar un poema, un precioso poema. No os diré el nombre del autor/a. Solo quiero que disfrutéis del poema. Pero, a cambio, os pediré un pequeño favor: leedlo y decidme, por favor, lo que os inspira. Una sola palabra os pido. ¿Qué os sugiere? ¿Qué os evoca? ¿Qué os recuerda? No lo penséis demasiado, dejaos llevar. Una palabra...
El sol de marzo
da sus primeras dentelladas
entre los leños y el pimentón.
El brasero se queda callado
escondido y viejo
tiritando de olvido junto al ventanal.
Tarde lenta y sin retorno
como todas las tardes de la infancia.
Tarde al acecho
de otras tardes de marzo
prendidas con alfileres
en la memoria sin escaparate
de una infancia transparente.

Nostalgia. Esa es la palabra que se me viene a la cabeza cuando lo leo :-)
ResponderEliminarNos contarás algo de este poema más adelante??
Besos!
Ni lo dudes, Narayani!
EliminarBesos,
Pueblo
ResponderEliminarNada más.
Ni nada menos.
EliminarBesos,
Añoranza, nostalgia de un tiempo pasado. Eso es lo que me sugiere. No voy a buscar en el google para que nos desveles tú misma de quién es.
ResponderEliminarJajaja, así me gusta, Leira!
EliminarBesos,
A mí me recuerda mi propia infancia, en que una palabra cobra una extrema relevancia: "Abuelos". A ver cual es la próxima pista. ¡Un beso!
ResponderEliminarTus deseos son órdenes para mí, pero permíteme dos palabras: añoranza transparente.
EliminarEn unos días, Offuscatio...
EliminarTe permito lo que tú quieras, Tracy!
EliminarUna infancia en un pueblecito cualquiera.
ResponderEliminar(¿Es tuyo?)
Que va!! Ojalá, Icíar!!
EliminarBesos,
Hogar, es la palabra que me sugiere. Un beso.
ResponderEliminarTranquilidad, paz. Eso me sugiere.
ResponderEliminarTranquilidad, paz. Eso me sugiere.
ResponderEliminarTranquilidad, paz. Eso me sugiere.
ResponderEliminarMorriña
ResponderEliminarPreciosa palabra!
EliminarBesos,
La casa de mis abuelos
ResponderEliminarNostalgia
ResponderEliminarLas nostalgia por mi niñez, las tardes de frío en casa jugando al monopolio con mis primos...
ResponderEliminarMuy bello.
Me recuerda a las largas tardes de la infancia.
ResponderEliminarUn abrazo!
Primavera.
ResponderEliminarAcogedor.
ResponderEliminarMelancolía ;)
ResponderEliminarYo vivo al revés en mi hemisferio: para mí evoca otoño, la cocina de mi abuela y su ventanita, sus recetas con pimentón. Se me viene la figura casera de mi abuela que me contaba de su Asturias natal, vista desde los ojos de la niña que fui, deambulando las horas sin reloj de una infancia pura y sin retorno.
ResponderEliminarUn beso.
Melancolía.
ResponderEliminarBesos
Melancolía
ResponderEliminarNostalgia, melancolía... y un poquito de tristeza
ResponderEliminarAusencia.
ResponderEliminarque boniiiico :D Nostalgia
ResponderEliminarAbuelo... a eso me ha recordado, que es un poco nostalgia... bonito
ResponderEliminarRecuerdos
ResponderEliminarMelancolía y nostalgia,sin duda...
ResponderEliminarInfancia, eso me ha sugerido.
ResponderEliminarBesitos
Añoranza. Un besazo.
ResponderEliminarBesazos, Koncha!!!
EliminarAbuela. Añoranza.
ResponderEliminar¡Besazos!
Melancolía, sin duda, aunque más que una palabra a mí me sugiere la sensación plácida de esa luz naranja de media tarde que sólo en el campo se cuela a veces por las ventanas. No sé por qué me da que todos conocemos a la autora de este precioso poema.
ResponderEliminarUn beso
Nostalgia y melancolía son las palabras que me vienen a la mente.
ResponderEliminarMe recuerda a la casa del pueblo, cuando íbamos de peques y venían también mis abuelos =)
Besotes
Me recuerda a mis dias en el pueblo (allí en Galicia). Besos!
ResponderEliminarCualquier tarde de mi infancia.
ResponderEliminarPrecioso poema
un abrazo
Teresa
Nostalgia de la niñez donde disfrutaba ese tipo de tardes de principio a fin :-)
ResponderEliminarUna relembranza de todas esas tardes de marzo, con el primer sol del buen tiempo, que hemos disfrutado a lo largo de nuestra vidas, pero a las que apenas recordamos.Lydia Leyte
ResponderEliminarUna añoranza, una infancia perdida
ResponderEliminar