Poema del mes: octubre

MARIPOSA DE OTOÑO

La mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

Comentarios

  1. Pablo Neruda es mi poeta favorito. Mil gracias.

    FAREWELL

    Desde el fondo de ti, y arrodillado,
    un niño triste como yo, nos mira.

    Por esa vida que arderá en sus venas
    tendrían que amarrarse nuestras vidas.

    Por esas manos, hijas de tus manos,
    tendrían que matar las manos mías.

    Por sus ojos abiertos en la tierra
    veré en los tuyos lágrimas un día.

    Yo no lo quiero, Amada.

    Para que nada nos amarre
    que no nos una nada.

    Ni la palabra que aromó tu boca,
    ni lo que no dijeron tus palabras.

    Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
    ni tus sollozos junto a la ventana.

    Amo el amor de los marineros
    que besan y se van.

    Dejan una promesa.
    No vuelven nunca más.

    En cada puerto una mujer espera:
    los marineros besan y se van.

    (Una noche se acuestan con la muerte
    en el lecho del mar.)

    Amo el amor que se reparte
    en besos, lecho y pan.

    Amor que puede ser eterno
    y puede ser fugaz.

    Amor que quiere libertarse
    para volver a amar.

    Amor divinizado que se acerca
    Amor divinizado que se va.

    Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
    ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

    Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
    y hacia donde camines llevarás mi dolor.

    Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
    un recodo en la ruta donde el amor pasó.

    Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
    del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

    Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
    Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

    ...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
    Y yo le digo adiós.

    Pablo Neruda

    ResponderEliminar
  2. No has podido elegir mejor poesía para esta mes.

    ResponderEliminar
  3. Neruda te alegra el otoño, la primavera, el verano y el invierno.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Gracias por compartirlo Carmen!! Bonita forma de ver el otoño =)

    ResponderEliminar
  5. Buena elección, Carmen.

    Gracias

    Besitos

    ResponderEliminar
  6. Neruda nunca falla. Y muuuchas gracias, Pepe, por compartir este otro precioso poema.
    Besos a tod@s!

    ResponderEliminar
  7. Qué grande Neruda! Muchas gracias por compartirlo.
    Besos!!

    ResponderEliminar
  8. Un poema precioso, junto con el que nos ha puesto Pepe en los comentarios.
    Maravilloso Pablo Neruda
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Qué grande es Neruda!!!
    Precioso poema, muy buena elección =)

    Besotes

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por dejarme tu comentario!