He acabado ya hace unos días el librito "Carta al padre" de Franz Kafka. Este autor siempre me ha interesado mucho, no solo como escritor sino también como ser humano, a raíz de la lectura de "La metamorfosis". Alguien que ha podido escribir una obra como "La metamorfosis", uno de mis libros favoritos, tenía que haber sufrido mucho. O eso pensaba yo. Y en el comienzo de "Carta al padre" se anuncia una lectura dura, intensa y contundente.
La leí, no como una obra de ficción, sino como una carta real que Kafka había escrito a su padre, en una larga noche de insomnio, pero cuyo destinatario nunca leyó. Tenía la impresión de que, mientras que "La metamorfosis" o "El proceso" son en sí puras metáforas, en "Carta al padre" me encontraría la verdad desnuda, la cercanía de la vida cotidiana y de las pequeñas cosas, que habrían hecho la infancia y juventud de Franz difícil, rodeada de miedos e inseguridades, y ligada a un padre al que temía desde lo más profundo, y del que no había logrado desvincularse completamente.
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| Hermann Kafka |
Son muchos los ejemplos que podríamos destacar aquí para mostrar la crueldad con la que Kafka nos presenta a su padre, y en donde Hermann Kafka se nos aparece como un hombre increíblemente injusto, despreciativo con casi todo el mundo, excepto con aquellos que él consideraba superiores, que juzgaba muy duramente a los demás (no así a sí mismo), y que se tenía en muy alta consideración. Así, nos dice Kafka de su padre...
"Una noche, al mismo tiempo que gimoteaba, pedía agua sin cesar, desde luego, no tanto por sed, sino probablemente un poco por fastidiar y un poco para entretenerme. Como no dio resultado me sacaste de la cama, me llevaste hasta el balcón y allí me dejaste solo, en camisón, parado ante la puerta cerrada. (...) es indudable que esa vez me torné obediente pero a costa de algún trauma interno (...) a tal punto era yo una nulidad para ti."
"Tu opinión era la exacta y cualquier otra absurda, alocada, excéntrica, anormal."
"(...) frente al personal (...) si yo, una persona insignificante, les hubiese lamido los pies desde abajo, eso no habría sido todavía ninguna compensación contra la forma en que tú, el amo, los pisoteabas desde lo alto."
Y me apetecía leer este libro para acercarme más a este gran autor, al ser humano. Pero según nuevas investigaciones y en la autobiografía de Basik, un empleado de Hermann Kafka que trabajó durante tres años en la tienda que los Kafka tenían en Praga, éste se nos presenta como un hombre simpático, amable, que pronto le subió el sueldo, que lo apoyó en el momento que le dijo que abandonaría el trabajo por otro mejor... Una imagen del hombre muy alejada de la que su propio hijo había escrito de él.
Parece ser, por lo tanto, que no estamos en esta obra tan alejados de la ficción creativa de un autor literario. Como dijo Kafka en sus "Diarios"...
Para concluir, deciros que, si os atrae la figura de Franz Kafka y queréis adentraros en su vida a través no solo de las palabras sino también de las imágenes, os recomiendo el libro (foto de arriba) titulado "Franz Kafka. Imágenes de una vida" (Galaxia Gutenberg/ Círculo de lectores), de Klaus Wagenbach, autor que se autoproclama "decano de quienes llevan luto por Kafka". Una delicia de libro.
Parece ser, por lo tanto, que no estamos en esta obra tan alejados de la ficción creativa de un autor literario. Como dijo Kafka en sus "Diarios"...
"Todo es fantasía; la familia, la profesión, los amigos, la calle; fantasía lejana o pobre, la mujer; pero la verdad más inmediata es apretar la cabeza contra el muro de una celda sin ventanas ni puertas".En este sentido me he sentido un poco decepcionada, no por la obra en sí, que me ha encantado (la forma de expresar Kafka los sentimientos y todos los matices de las emociones me apasiona) y me ha acercado a su personalidad y obsesiones, sino al saber, tras la lectura, que lo que yo creía real era, si no mera ficción, sí parte de un recurso literario utilizado por el escritor. Esa carta nunca llegó a su destinatario porque la madre, Julia Löwy, que sí la leyó, sabía que no todo lo que allí se podía leer era verdad. Pero, al mismo tiempo pienso que, aunque pretendiese construir un escrito estrictamente ajustado a la realidad, ¿acaso lo que pensamos o escribimos, lo que hablamos, lo que razonamos en definitiva, está totalmente desligado de las emociones?
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Para concluir, deciros que, si os atrae la figura de Franz Kafka y queréis adentraros en su vida a través no solo de las palabras sino también de las imágenes, os recomiendo el libro (foto de arriba) titulado "Franz Kafka. Imágenes de una vida" (Galaxia Gutenberg/ Círculo de lectores), de Klaus Wagenbach, autor que se autoproclama "decano de quienes llevan luto por Kafka". Una delicia de libro.


Me ha gustado la reseña pero este autor no me acaba de atraer, no he leído nada de él pero no despierta mi interés, quizás más adelante cambie de opinión. Un beso y feliz finde
ResponderEliminarTe diré que Kafka me produce algo de inquietud y su "Metamorfosis", que se me mezcló con la de Cortazar me resultó muy rara (no debí leer estás dos obras tan cerca en el tiempo). De hecho, tengo un recuerdo bastante confuso. Sí sé que me pareció un escritor especial y creo que debería releerlo con un poco más de perspectiva, ¿no?
ResponderEliminarMuy apropiado el marcapáginas de hoy :)
Un abrazote.
Para leer a Kafka creo que hay que tener cierta predisposición si no se atraganta. Pero a mí me encanta...
ResponderEliminarUn besote, Tatty!
Hola Matilda!! Kafka produce inquietid, desasosiego, incomodidad... y es un placer leerlo!
ResponderEliminarAhora tengo unas horitas por delante para ponerme al día con vuestros blogs. Ese cuento nuestro, qué tal va? Allá voy...
Besotes,
Ahaha...interesante.
ResponderEliminarY...digo-le yo...no será que envidiaba al padre o, freudianamente, que tenía complejo de Edipo.
A mí me resulta su creación muy victimista, ahora que lo pienso.
En fin, muy gustoso leerte, como siempre. Bicos.-
Pues no vas desencaminada,no, que algo de complejo de Edipo hay por aquí. Y ahora que lo estoy reposando algo victimista sí que era...
ResponderEliminarBesos,
Carmen, con Kafka nunca nos llevamos muy bien, su Metamorfosis me marcó en la adolescencia y no me dejó los mejores recuerdos, es lectura muy especial.
ResponderEliminarPrecioso ese marcapáginas, me gustó mucho ♥
Que tengas un lindo fin de semana, besos.
Hasta ahora no he leído nada de Kafka, y por su "Metamorfosis" pasé muy de puntillas. No tengo muy claro si me animaré con él un día de estos, aunque queda apuntada esta reseña por si acaso.
ResponderEliminarKafka siempre me inquieta. Pero me gusta esa sensación. Siempre me lo pienso mucho antes de leerle. Necesito asegurarme de que estoy fuerte. No he leido esta obra, pero creo que me esperaré a tener el ánimo fuerte. Maravillosa reseña.
ResponderEliminarUn beso.
Kafka, otra de mis asignaturas pendientes. Toda la vida escuchando hablar de "La metamorfosis", y nada, que no he mirado ni una página del autor.
ResponderEliminarInteresante reseña. ;)
¡Besos!
Ya sabes, Aglaia, yo reseño los ibros que voy leyendo. Si os gustan bien, y si no, no pasa nada de nada. Y esto de acuerdo contigo en que Kafka es muy especial.
ResponderEliminarMe alegra que te guste el marcapáginas. Es un trocito de un retrato de Modigliani...
Besos,
Anotado queda; luego ya se verá, verdad? Un besín, Espe!
ResponderEliminarTienes razón, Dorothy, hay que estar preparada. No es, desde luego, una lectura para una tarde aburrida, para matar el rato...
ResponderEliminarBesos,
Gracias, Jesús. Yo creo que "La metamorfosis" se merece una lectura o dos. Yo estoy pensando en releerlo...
ResponderEliminarBesos,
Primero de todo, felicitarte por la gran reseña que has hecho. No he leído nada de Kafka. Tampoco era un autor que me interesara, pero ahora, tras leer tu reseña, creo que voy a buscarle un hueco para ponerme con él.
ResponderEliminarBesotes!!!
Caramba, muchas gracias, Margari!! Si te animas espero que nos cuentes, me encantará leer tus impresiones... Kafka es un clásico que debe ser leído, en mi opinión.
ResponderEliminarUn besín,
Bien, ya sabes que eres mi lazarillo de las obras que nunca he leído y que casi probablemente no leeré... a pesar de tus vibrantes reseñas... que me pone la miel en la punta de la lengua... pero me falta tiempo... ufff! debo comprar tiempo!!!
ResponderEliminarDices bien sobre Kafka, no voy a ser yo quien le saque a bailar, pero la verdad... me habría gustado tomar un té o café con su madre ;-) seguro que la buena señora nos diría mucho de su hijo, mucho de lo callado, de lo escondido incluso al padre... porque este mocito tenía que ser de los que arrancaban las alas a las moscas o me equivoco mucho!!! Y me gusta usar la lógica como quien riega macetas... que nunca falte el agua!!! ja, ja...
Tenía que ser un diablo de muchacho y seguro que Freud habría añadido entre copita y copita de aguardiente, je, je... ¡Lo que se parece el "condenao" a su padre!!!!! juas, juas....
Bss... hermosa escritora...
Comparto contigo la opinión sobre Kafka y su Metamorfosis, así es que está claro que voy a leer este libro.
ResponderEliminarEstupenda reseña Carmen, Kafka y su mundo, a mí me fascina, recuerdo perfectamente como me impactó La metamorfosis. Me has intrigado con el libro de Wagenbach, tiene pinta de merecer la pena.
ResponderEliminarBesos.
Kafka... He escuchado tanto de la metamorfosis y nada de nada, me gustaría conocer al autor... Aunque me da miedo que tal vez sea un poco fuerte, pero este libro se ve hermoso, triste pero hermoso... Tal vez le haga un campo!!!
ResponderEliminarYo tampoco he leído a Kafka, tengo delito. Como bien dices es un clásico, y en la medida de lo posible, hay que integrarlos en la estructura de nuestro entendimiento. Me gustan los libros duros, así que empezaré por la "Metamorfosis". Me interesan los autores (y personas) con esa especial sensibilidad.
ResponderEliminarRespecto a lo del padre, el que ese empleado hablara maravillas, no quita para que en la intimidad, el padre de Franz fuera un déspota y le tratara mal. Sabemos socialmente, que los maltratadores (físicos y/o emocionales) suelen disimular bastante bien "de puertas para fuera".
Este libro nunca será una ficción, pese a que no trate hechos reales, este prototipo de padre (lamentablemente) existe, y me temo que existirá.
Gracias por la reseña Carmen, un beso.
Kafka tenía sus rarezas, sus miedos, sus inseguridades, sus obsesiones... y algo había del complejo de Edipo flotando por ahí... pero no me lo imagino arrancándole las patitas a las moscas. Tajantemente, no!
ResponderEliminarBesos, MariCari!
Me encanta leer esto, Tracy, que parece que casi nadie se atreve a leer sobre el lado oscuro...
ResponderEliminarBesotes,
Gracias, Elysa. El libro de Wagenbach es muy interesante, con cantidad de imágenes que te acercan a su mundo y a su época. Yo se lo compré a los del Círculo de lectores...
ResponderEliminarBesos, guapa!
Si no has leído nada de él, Shanny, yo empezaría por "La metamorfosis" sin duda...
ResponderEliminarBesines,
En primer lugar, totalmente de acuerdo que puede haber sido un hombre distinto dentro y fuera de casa. Estoy contigo,claro!
ResponderEliminarEn segundo lugar, me imaginaba que habías leído a Kafka; no sé por qué pero te hacía un hombre inclinado a este tipo de literatura, ya ves...
Besines, Daviblio!
De Kafka sólo he leído, en el instituto, vamos hace un montón de años, La metamorfosis y me gustó mucho. Aun así, no sé por qué, no he vuelto a leer nada de este autor, a ver si arreglo esto pronto y creo que este libro puede ser una buenísima opción. Muchos besos!!
ResponderEliminarPues ánimo! Kafka bien vale que le dedicamos algo de tiempo... "El proceso" también me gustó mucho.
ResponderEliminarBesines, Goizeder!
Que genial tu blog. Me ha gustado la reseña de este autor y otras entradas que he leido! un beso enorme
ResponderEliminarCarmen Kafka tenía que ser una persona muy especial, muy sensible y el padre un hombre severo y autoritario. La carta es apabullante, imagino que el padre creía estar educando muy bien a su hijo, pero que no tenía ni idea de como era.
ResponderEliminarUn abrazo
L;)
Este autor es otro de mis pendientes. Tendré que encontrar el momento para leerlo, aunque no creo que sea con este libro.
ResponderEliminarMuy buena reseña Carmen. Un abrazo.
Hola, Acoustic!! Bienvenida!! Qué gusto que te guste el blog. Pásate cuando quieras... será un placer!
ResponderEliminarBesos,
Yo también creo que era diferente, con una sensibilidad muy especial!
ResponderEliminarBesines, Loli!
Gracias, Luisa. Quizá para comenzar es más aconsejable "La metamorfosis".
ResponderEliminarBesos,
Yo tampoco acabo de animarme con Kafka pero este libro me llama la atención, ya he leído varios artículos sobre él ...
ResponderEliminarbsos!
Nunca pude con Kafka, por lo que supongo que no podría leer algo sobre su padre (más aún si tiene una mala imagen de él).
ResponderEliminarBesos.
Al principio de la reseña también pensé que una carta real que le había escrito a su padre y me ha sorprendido que, pese a la dureza que se aprecia, sea todo mera ficción. Claro que el insomnio que padecía Kafka pude hacer estragos en cualquiera y dejar la imaginación para matar el tiempo no es mala opción.
ResponderEliminarMusus.
Pues me encantará saber tu opinión, Rosalía...
ResponderEliminarBesos,
No pasa nada, Luciana. Cuestión de gustos...
ResponderEliminarBesines, guapa!
Lo del insomnio debe desestabilizar a cualquiera... Yo cuando compré el libro también pensaba que todo era real. Ya ves!
ResponderEliminarMusus,
Tu reseña fantástica como siempre pero Kafka no me acaba de convencer aunque algún día tendré que probar....
ResponderEliminarbesitos!
Pues claro, Sonia, cada uno debe leer lo que le apetece... ni más ni menos.
ResponderEliminarUn beso, guapa!
Lo leí hace muchos años y me encantó, además me parece que aunque dijese que hay mucho de ficción, también debe haber mucho del autor, por lo menos me parece un buen libro para conocer un poco más a Kafka y su obra, un beso
ResponderEliminarIndudablemente, Carol, su personalidad; sus miedos, sus obsesiones, su temores, sus inseguridades quedan reveladas. A mí me ha parecido muy revelador, tanto por lo que es verdad como por lo que no...
ResponderEliminarBesos,
A mi me gusta mucho Kafka, así que me lo anoto. Leí "La metamorfosis", "El proceso" y "El castillo", y tengo que decir que la que menos me gustó fue la primera. No sé si fue por la fama pero esperaba algo más, y "El proceso" me hizo ir predispuesta a más angustia.
ResponderEliminarQué casualidad, ¡yo también tengo ese marcapáginas!
A mí me falta por leer "El castillo"; las otras dos me encantaron, sobre todo, "La metamorfosis".
ResponderEliminarSi te gusta Kafka este libro te gustará...
El marcapáginas me lo traje de Madrid (me traje todos modelos que vendían), cuando estuvo la exposición de Modigliani en el Thyssen-Bornemisza.
Besos, La hierba roja!
Esta entrada es de esas para chuparse los dedos. Desde luego este libro de carta a su padre, que no he leído, me lo anoto de inmediato (la metamorfosis sí lo leí), y me pasó como a tí, que quería ver porqué la figura de su padre lo hacía sentirse tan mal.
ResponderEliminarEn cuanto a la decepción ... no sé Carmen, siendo no del todo real, creo que tiene su realidad. Esos episodios son los típicos de la educación de la época, y la rigidez en el pensamiento, creo que también (y si no mira a ver las obras de teatro de Ibsen, por ejemplo). Esa fascinación por buscar lo correcto, lo perfecto, bien pudiera crear el vicio de ve los fallos en los demás.
Pudiera ser que Kafka por ser Kafka, ese genio, tuviera una sensibilidad y una forma de pensar propia que chocara con prácticas que a otros niños no los marcara.
Por eso, es que todo es relativo.
En fin, querida, lamento la extensión, pero es que ya te digo, esta entrada está muy buena :D
Un abrazo
Qué bien que te haya gustado la entrada, Icíar! Es un tema para darle vueltas y vueltas, y hablar y hablar... Tienes toda la razón del mundo en las dos propuestas que planteas. Puede ser que parte sea cierto, y debido a la estricta educación que se daba en esa época, y puede, al mismo tiempo, que Kafka fuese especialmente sensible a esta metodología. Como ya digo en otro comentario, creo que debemos añadir algo de complejo de Edipo en la relación con su padre... Vamos, que Kafka era todo menos un hombre simple, no crees?
ResponderEliminarUn placer leerte, Icíar!!
Besos,
No he leído este libro pero me parece un interesante acercamiento a su figura desde un punto de vista más biográfico, para arrojar luz sobre su obra estrictamente literaria. He dedicado alguna entrada a sus relatos cortos, que muestran lo mismo que esta carta desde otro punto de vista.
ResponderEliminarSaludos.
Tengo la lectura de "Carta al padre" pendiente. Lo único que leí de Kafka hasta ahora fue La Metamorfosis, y me llevé una gran sorpresa; las emociones que me transmitió fueron sumamente intensas.
ResponderEliminarGracias por la reseña, fue muy interesante. Yo también creía que había algo de realidad en esta obra que comentás, de hecho también había escuchado que Kafka tenía, con frecuencia, sueños perturbadores con el padre. Sin duda, es un autor que despierta la curiosidad.
Besos