Pues hoy le ha tocado a las "Leyendas" de Gustavo Adolfo Bécquer. Seguro que much@s de vosotr@s ya las habréis leído, y habréis disfrutado del mundo de fantasía, de ensueño, de ese pasado ya lejano que nos evoca Bécquer, con un lenguaje sencillo y sin grandes retóricas a las que otros románticos nos tenían acostumbrados.
Bécquer, nacido en Sevilla en 1836 y fallecido en Madrid en 1870, es junto con Rosalía de Castro uno de los denominados "románticos tardíos", o "postrománticos". Cuando Bécquer escribía y publicaba sus leyendas, entre 1861 y 1864, ya el realismo empezaba a tomar forma en España, y Cecilia Böhl de Faber, o Fernán Caballero, como prefiráis, había exclamado su célebre frase: "La novela no se inventa, se observa". Recordemos que la Revolución Industrial empezaba a generar una nueva clase social, el proletariado, a la que la novela realista se dirige.
Y en este clima, con Isabel II en el trono, compone Bécquer estas leyendas en donde lo fantástico, lo fantasmagórico, creado en magníficas atmósferas, transporta al lector a otro mundo.
Y en este clima, con Isabel II en el trono, compone Bécquer estas leyendas en donde lo fantástico, lo fantasmagórico, creado en magníficas atmósferas, transporta al lector a otro mundo.
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| 'La corza blanca' |
Todas las leyendas sin excepción se leen con gusto y remontan al lector a un pasado en donde la naturaleza ya no es el "locus amoenus" del Renacimiento, sino una naturaleza agreste, oscura, tenebrosa en algunos casos, y en donde la muerte tiene siempre un hueco; la muerte, tan recurrente en Bécquer y en todos los románticos, se presenta como única forma de escape ante la frustración que el artista romántico siente: sus expectativas artísticas y vitales se estrellan una y otra vez contra una realidad que les resultaba hostil.
De entre las leyendas recuerdo con especial deleite la lectura de "La promesa", "La corza blanca", "El beso", "El rayo de luna", "Maese Pérez el organista" y "El monte de las ánimas", por poner tan solo algunas. (Si picáis en el título podréis leer, o releer, la leyenda).
En "La promesa" el conde de Gómara se va a la guerra dejando a la pobre Margarita llorando por su amor, y por la recuperación de su honor perdido. Pero la muerte va a impedir el cumplimiento de la promesa... ¿o no? El medievo se nos recrea aquí y, por ejemplo, en la escena inicial, en donde el conde y Margarita están juntos en la despedida, parece que nos hayamos en la lectura de uno de los romances tradicionales.
En "El beso" Bécquer retoma el tema de la mujer ideal, la mujer imposible porque no existe en este mundo tal perfección. Este tema me recuerda que un suceso de su vida amorosa... Bécquer se había quedado prendado de dos hermanas apostadas en un balcón: Julia y Josefina, que inspiraron algunas de sus rimas (Josefina, por ejemplo, tenía la "pupila azul"). No se sabe con certeza qué tipo de relación se estableció finalmente entre ellos, si de amistad o algo más, ni de cuál de ellas estaba más prendado (dos días antes de su muerte Bécquer se encargó de quemar toda su correspondencia amorosa); lo que sí sabemos es que, al inicio, el poeta no quería ni hablar con ellas para no romper el hechizo, la imagen perfecta que él había creado en su imaginación... el ideal!
En "El monte de las ánimas" como os podéis imaginar, el mundo de los espíritus y los fantasmas se adueña de la obra. En el prólogo nos explica que recordó la leyenda en el mismo momento al oír la campanas que suenan en la noche de difuntos; ya nos va situando en un ambiente de cementerios y muerte.
Bécquer con sus leyendas logró llevar a la máxima expresión un género que estaba totalmente devaluado, la leyenda en prosa, y al mismo tiempo la llevó a su fin; después de las leyendas becquerianas las que se escribían parecían tan solo burdas imitaciones. Las de Bécquer son obras maestras en su género y, por lo tanto, una lectura muy recomendable, casi diría que imprescindible.




¡Estas sí que las he leído!, jeje, y me gustaron mucho ... De esto hace ya muchos años, debería releerlas ...
ResponderEliminarbsos!
Carmen, tus reseñas son estupendas. Volveré a leer las leyendas aunque antes me daban un poco de miedo...
ResponderEliminarLas rimas son las que me sé de memoria.
Abrazos
Ayer curiosamente estuve en Sevilla y estuve viendo cosas de Becquer en la librería Beta... y luego lo conmemoré otra vez en el Parque de María Luisa con sus tres musas jejejeje...grande, muy grande...
ResponderEliminarUn abrazo bien grande y feliz semani!
Me encanta Bécquer y me ha encantado tu entrada. Las imágenes son una maravilla. El monte de las ánimas es de mis leyendas favoritas, aunque con este autor, me resulta muy difícil elegir. Me encantan los románticos...
ResponderEliminarBesines!
Niña, las leyendas las releí veinte veces en época de pubertad. La verdad es que leyendo la reseña me ha vuelto a picar el gusanillo de releerlas de nuevo.
ResponderEliminarUn beso
Lo que nos demuestra que Bécquer fue también un gran prosista, y no sólo se dedicaba a la poesía que le dio fama mundial.
ResponderEliminarBesos.
Las leí hace ya unos años pero de algunas me sigo acordado, la verdad es que las disfruté mucho. Tal vez debería releerlas algún día.
ResponderEliminarMe alegro que te hayan gustado, musus.
Yo también las había leído y aun así las disfruté igualmente, así que ya sabes...
ResponderEliminarUn beso, Rosalía!!
Ahora a mí ya no me dieron miedo; ya tenemos eso un poco superado. Parece incluso ingenuo el terror de Bécquer.
ResponderEliminarUn besote, Loli!
Qué envidia me das, Willy!! Tendré que bajar algún día por ahí...
ResponderEliminarUno de los grandes, sí, señor!!
Besos,
Pues ya somos dos románticas, Lady Boheme!! A mí también me gustó mucho "El monte de las ánimas"... las campanas, el viento en las ventanas, el crujir de huesos... jajaja.
ResponderEliminarUn beso,
Pues, ya sabes, Eva. Se leen de un tirón...
ResponderEliminarBesos,
Sabes, Carlos, que Camilo José Cela, le llamó "Laud de una sol cuerda"? No supo apreciar al prosista y solo analizó y entendió su poesía... Gran error, verdad?
ResponderEliminarUn beso,
Sí, Mafaldas, me han gustado... y mucho!! Viví muy buenos momentos con Bécquer y sus rimas y leyendas en mi adolescencia...
ResponderEliminarBesos. Musus.
Lo leí en el cole y creo que fue uno de los pocos "clásicos" que me gustaron y mucho!! Tengo un buen recuerdo de este libro =)
ResponderEliminarAún recuerdo, como si lo acabará de leer a Maese Pérez, realmente Bécquer creó unas leyendas que son inolvidables. Quizás ya no nos impresione como antes, pero lo que si es cierto es que quedan en el recuerdo y eso es muy difícil de conseguir.
ResponderEliminarBesos
Hay lecturas, M. que nos llegan muy dentro y siempre, a pesar del tiempo, algo de ellas queda en nosotros, aunque solo sean los buenos recuerdos...
ResponderEliminarUn beso,
Yo creo, Elysa, que ya son inolvidables porque ya pertenecen al imaginario colectivo.
ResponderEliminarUn beso,
Estoy de acuerdo.
ResponderEliminarBecquer es inmortal. Quizás porque sus escritos, ya en prosa o poesía, hablan directamente al alma.
Por ello lo he elegido como protagonista de mi nueva novela.
Gracias, Carmen, por tu entrada que confirma que no soy la única que lo recuerda.
A Becquer sí que lo he leído, desde la escuela, y algo tienes sus versos que no importa en qué momento los leas, siempre te llegan al alma, será el genio del artista.
ResponderEliminarBesos, feliz semana.
Hay que ver con qué ilusión promueves el interés por la lectura!! Gracias
ResponderEliminarCarmen
Me encantaron cuando las leí, junto a las rimas, hace siglos.
ResponderEliminarBesos
Gracias a ti por pasarte por aquí y dejar tu comentario, Carmen. Bienvenida!! Y tu libro ¿cómo se titula? Porque por este blog nos gusta muuuucho leer y que nos recomienden buenos libros...
ResponderEliminarUn beso,
Pues las rimas de Bécquer en breve andarán por aquí, no te preocupes...
ResponderEliminarFeliz semana también para ti, Aglaia!
Un beso,
Yo leo con interés y lo otro, no sé yo... jeje.
ResponderEliminarUn besote, Carmen!
Por ahora nadie ha dicho lo contrario; vamos, que Bécquer gusta!!
ResponderEliminarUn beso, Laky!
Mordiéndome las uñas estoy con lo de tu concurso...
Las leí hace mucho, pero además tengo la ocasión de vez en cuando de "pasearlas", pues hay mucha relación con unos parajes y monasterio que visito de vez en cuando aquí, en Aragón... También como alguna vez en "La corza Blanca..." o en "Las brujas de Becquer".
ResponderEliminarQué delicia, Momentoparapensar, poder recrearte en los mismos lugares que él evocó. Lo de comer en "Las brujas de Bécquer" no sé yo... jajaja.
ResponderEliminarUn beso,
Mi lado morboso ha quedado más que satisfecho con la fotografía de la estatua.
ResponderEliminarMe gusta visitar los cementerios antiguos y tomarles fotografías.
Más que una romántica sueno a una gótica.
Besos.d
Gracias a ti por pasarte por aquí y dejar tu comentario, Carmen. Bienvenida!! Y tu libro ¿cómo se titula? Porque por este blog nos gusta muuuucho leer y que nos recomienden buenos libros...
ResponderEliminarUn beso,
Hola de nuevo,
Mi libro sobre Becquer aún lo estoy escribiendo. Por ahora se llama Becquer.
He publicado el primer capítulo en mi blog bajo el título Garlic for Breakfast (http://carmenferreiroesteban.wordpress.com/category/garlic-for-breakfast/). Pero no se si lo podrás leer porque está en inglés.
Hablando de Becquer, ¿Has visto este documental
http://www.becquerdesconocido.es/?
Está muy bien. Ganó un premio este mes en Sevilla.
Si lees inglés, te recomiendo mi libro Two Moon Princess (http://www.amazon.com/Two-Moon-Princess-Carmen-Ferreiro-Esteban/dp/1933718277/ref=tmm_pap_title_0). Mi hermana lo consiguió en el Corte Inglés.
Besos y Feliz día de San Valentín
Carmen
Me fascina Bécquer, no solo como escritor, también como ser humano.Tenía una mirada embriagadora ¿no te parece?
ResponderEliminarhttp://antoniaromero.blogspot.com/2008/03/bcquer-el-pintor-poeta.html
Un beso
Uno de mis profesores de literatura decía que Bécquer no debía considerarse romántico tardío sino un modernista adelantado. Tal vez.
ResponderEliminarDesde luego yo, después de leer sus poemas con 16 años, como casi todos los jóvenes de 16 años, lo redescubrí en la carrera.
De esas leyendas que nos has puesto ahí, la que más me gusta es la de "Maese Pérez el organista", muy sevillana, ¿no?
Un abrazo guapa.
Muy completa e informativa la entrada. Debo de ser uno de los pocos que aún no han leído este libro, cosa que confieso con cierto rubor y tendré que reparar no sé cuándo, la verdad.
ResponderEliminarYo algo de gusto gótico también tengo, y Béqcquer, claro, se vio bastante influido por Poe. Lo de los cementerios, sin embargo, no lo hago...todavía! jeje
ResponderEliminarUn besazo, Luciana.
Hola, Carmen!! Pues ánimo con el libro!! Sí, he visto el vídeo (gracias a ti) y me ha encantado. Y sí, leo en inglés así que voy a ver de qué trata tu libro por si me interesa. Me pasaré por tu blog de nuevo a curiosear con tiempo...
ResponderEliminarUn beso,
Creo, Antonia, que tanto tú como yo lo tenemos un poquitín idealizado. He visto el vídeo que recomienda la amiga Carmen arriba y el hombre se vuelve de carne y hueso, pero ... siempre nos quedará el poeta!!
ResponderEliminarUn besín,
Sí, desde luego ha influido en gran manera la poesía moderna posterior. En ese sentido, sí tiene sentido el término. Pues yo me quedo, Matilda, con "La promesa". La recuerdas?
ResponderEliminarUn beso,
Pues cuando quieras, Jesús, porque se leen muy fácilmente y casi de un tirón...
ResponderEliminarUn beso,
Las leí junto a sus rimas hace ya unos años, pero igual es un buen momento para volver a disfrutarlas.
ResponderEliminarUn beso.
Siempre le sacarás algo nuevo, seguramente.
ResponderEliminarUn beso, Luisa,
Realmente las adoro.De hecho estas Navidades las releí y nunca defraudan,es más siempre encuentras un pequeño detalle más,que emociona,que te evoa o rememora.....
ResponderEliminarTodas y cada una de ellas son geniales la verdad
Besos¡¡¡