Volvemos a encontrarnos en "Veinticuatro horas en la vida de una mujer" con un relato intenso y desarrollado con gran maestría en el que, de nuevo, como también sucede en "Carta de una desconocida", un hombre es el receptor de la historia que una mujer le quiere contar. La característica principal de esta obra es quizá, más allá de la sencillez y elegancia de la prosa de Zweig, la tensión argumental existente, llena de suspense.
Un grupo de personas se encuentra en una pequeña posada de la Riviera. La armonía existente desaparece cuando Madame Henriette, casada y madre de dos hijas, abandona a su familia para fugarse con un atractivo joven al que acaba de conocer. El incidente se convierte en el tema central de los allí alojados y altera la tranquilidad de la charla insustancial.
"- ¿Usted no encuentra, pues, odioso, despreciable, que una mujer abandone a su marido y a sus hijas para seguir a un hombre cualquiera, del que nada sabe, ni siquiera si es digno de su amor? ¿Puede usted realmente excusar una conducta tan atolondrada y liviana en una mujer que, además, no es ya una jovencita y que siquiera por amor a su hijos hubiese debido preocuparse de su propia dignidad?"
El grupo se posiciona claramente criticando la actitud, a su entender, irresponsable y poco decorosa de Madame Henriette, todos a excepción de nuestro narrador.
"Yo, sin embargo, en tanto que persona privada, no veo por qué he de adoptar el papel de juez; prefiero actuar de defensor. Personalmente, me causa mayor satisfacción comprender a los hombres que condenarlos."
Esta actitud comprensiva y desprejuiciada hace que Mrs. C, anciana dama inglesa, se anime a contarle su historia: veinticuatro horas de un día, hace tiempo, en el que la razón dejó paso a la pasión y las apariencias al desenfreno, al dejarse llevar.
El narrador que inicia el relato crea, por tanto, el marco para dar la palabra a la verdadera protagonista de la historia. Lo acontecido ese crucial día nos es contado en primera persona, aunque con ciertos saltos en el tiempo, lo que da inmediatez, cercanía y fuerza a la narración.
Y esa historia os atrapará y os arrastrará inexorablemente hasta el final, al igual que la entonces bastante más joven Mrs. C se deja llevar por una pasión inconcebible e irracional.
"Solo la primera palabra es difícil (...) pero es que no pasa un día ni apenas una hora sin que deje de pensar en aquel hecho; puede usted creer a esta mujer de edad avanzada cuando afirma que no hay cosa más insoportable que pasar toda una vida obsesionada por un solo punto, por un solo día de su existencia."

Estoy esperando a que leas "la piedad peligrosa" para ver qué te parece.
ResponderEliminarMe das envidia, me gustaria no haber conocido a Zweig cuando tenia 20 años y hebermelo devorado en vaias ocasiones.
Por cierto, recuerdo que fue mi exmarido quien me lo presentó.
Te comprendo perfectamente, Blanca. A mí también me pasa cuando alguien me dice que va a leerse una de mis obras favoritas de Austen, de las Brontë, de Dickens, de Poe o de tantos otros, por primera vez... Envidia de no poder volver a descubrilo y saborearlo como esa primera vez...
ResponderEliminarEl título que tú me dices "La piedad peligrosa" no lo tengo; los que me faltan por reseñar, en esta semana, son "¿Fue él?", "Viaje al pasado" y "Novela de ajedrez", pero me lo compraré... seguro!!
Un beso, guapa!
Otro de Zweig para la lista. Me parece muy interesante abordar de esta forma este tema de las apariencias, la moralidad, el qué dirán y todo eso. Una vez más, enhorabuena por la semana Zweig. Un abrazo.
ResponderEliminarmira este si que lo he leído!! me gustó mucho y con él fue con el cual descubrí a este maravilloso escritor.
ResponderEliminarBesos y buen fin de semana
Como sigamos así, Goizeder, nos haremos con todos los de Zweig.Tiempo al tiempo...
ResponderEliminarUn beso, y muchas gracias por estar ahí. Estos días, tenéis que disculpar, no me paso mucho por vuestros blogs por el lío de la reseña diaria y el trabajo y..., pero me pongo al día en cuestión de nada...
Otro beso,
Me da, Sonia, que con Zweig empieces por el que empieces te engancha...
ResponderEliminarUn besazo, guapa!
Pronto me pongo con vuestras entradas, que me estoy perdiendo muchas cosas...
De lo que he leído de Zweig hasta el momento este es, quizá, el que más me ha gustado porque, a parte de la historia y los personajes tan bien perfilados, me encanta el transfondo de crítica social sobre el papel de la mujer en el siglo XIX.
ResponderEliminarMusus.
P.S.: tu semana Zweig está haciendo que me entren ganas de ir a la librería a comprarme algún libro suyo, a ver si resisto a la tentación hasta que termine los que trajeron los Reyes.
Para mi todo lo de él es bueno, intenso, claro, cargado de conocimiento, investigación, ademas que le agrega siempre esa dosis característica de tensión, emoción, lucha y novela. De lo mejor es la biografía de Magallanes y su fabulosa introducción, que es una enseñanza de vida en esta era moderna llena de hedonismo, conformismo y acciones vanas. Otro libro excelente es Amok que es un amor de locura y tragedia. Su Vida de Ayer es espectacular, tan intenso como sus Momentos Estelares. Bien dijo en una ocasión que su deseo era ".... vivir con los ojos y los nervios" y la guerra y Hitler no lo dejaron, tal vez pos eso se suicido. Su intensidad en todo es igual al frenesí de ese dialogo del primer encuentro de Castorp y Chauchat en la Montaña Mágica.
ResponderEliminarVa siendo una buena semana con este autor, se ve que te gusta. Como hago caso de las recomendaciones lo tendré en cuenta.
ResponderEliminarEn especial este título atrae, siempre es curioso ver cómo un hombre percibe a una mujer.
Besos
Todo lo que elige Zweig va al meollo de lo personal en la frontera de lo social. Me refiero a que si bien nuestros sentimientos son en parte un producto social, también ocurre que nuestras elecciones a veces bordean lo incorrecto y hemos de apechugar con la incomprensión del grupo...me tira la cosa filosófica, como se ve!!!
ResponderEliminarBesos.
Espero, Mafaldas, que tengas más fuerza de voluntad que yo para no sucumbir a las tentaciones... jajaja.
ResponderEliminarEst libro tiene mucho encanto pero yo, la verdad, no sabría con cuál quedarme.
Musus. Bicos.
Encantada de vlerte por aquí, Sanaaurr. Bienvenido/a!! No sé si tienes blog, porque tu perfil no es visible, pero sería un placer compartir lecturas contigo. Veo que Zweig no te es desconocido. Yo acabo, aún ahora, de comenzar a disfrutar su literatura...
ResponderEliminarUn saludo,
Pues ya te adelanto, Patricia, que tiene gran facilidad par ponerse en la piel de una mujer. Lo hace de forma asombrosa...
ResponderEliminarUn beso,
Mi atracción por él, Duodha, viene dada sobre todo por el meollo personal que tú dices. Indaga en los sentimientos de forma tan profunda, sensible, sin prejuicios, llegando realmente al alma del individuo... que cautiva.
ResponderEliminarUn beso,
Carmen, estupenda la reseña que has hecho sobre "Veinticuatro horas en la vida de una mujer" hace mucho que lo leí y me ha gustado recordarlo.
ResponderEliminarUn abrazo
L;)
Gracias, Loli!! Ahora voy con la de "¿Fue él?". A ver si este fin de semana encuentro tiempo para pasarme por los blogs de l@s amig@s, que os tengo un poco abandonados... y empiezo a tener mono.
ResponderEliminarUn beso,
Muy buena tu reseña de este libro, que saqué de la biblioteca a mediados del año pasado, cuando empecé a descubrir a Zweig y que disfruté mucho.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Luisa!! Ya ves que yo he llegado algo tarde a Zweig pero....bien vale la pena por lo que ahora estoy disfrutando!!
ResponderEliminarUn beso, guapa!
Me gusta esta temática, en una sociedad tan dada a juzgar sin conocer y tan poco empática es muy interesante oír una voz salir en defensa de alguien que ha hecho algo que para los demás no tiene perdón.
ResponderEliminarYa estoy rebuscando por casa de mis padres para conocer oficialmente a un escritor que, si te tienen tan fascinada, debe de ser realmente muy grande.
Un abrazo grande guapa :)
Ya me apetece leer a ese narrador tan independiente y la historia de Mrs C.
ResponderEliminarOtro abrazo.
Cada vez, Matilda, valoro más a la gente independiente, con criterio propio aunque sus ideas no coincidan con las mías. Y con estos libros de Zweig creo que se aprende un montón sobre el ser humano y sus debilidades.
ResponderEliminarUn beso,guapa!
Yo, Icíar, identifico al narrador con el propio Zweig; le pongo su carita y todo...
ResponderEliminarOtro beso,
Este tiene que estar de rechupete... pero sabes si le vino la regla a esa mujer en las 24 horas que relata Stefan o de eso nada, monada... habría sido para partirse!!!!!
ResponderEliminarEn serio, creo que este lo buscaré en mi biblioteca púbica... voy a apuntarlo... je, je... sí, ya se que tenía retraso... en las entradas, claro...
Bss de 24 horas...
En mi edición de Carta a una desconocida venía este también, aunque no me gustó tanto como el anterior, me pareció una historia realmente buena. ¿Pero es que este hombre no ha escrito nunca nada malo? Muchos besos
ResponderEliminarDe rechupete, como cualqueira de todos los otros, MariCari. Si te animas, me encantará leer la reseña en tu precioso blog, guapa!
ResponderEliminarUn beso,
jajaja. Parece que no, Carol. Todo bueno!!
ResponderEliminarUn beso,
NO he leído nada de él y parece que me estoy perdiendo algo, verdad? Tengo que ponerme y descubrirlo! Gracias
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