La Semana Stefan Zweig comenzó, aparte de la biografía del autor, con "Mendel el de los libros" y termina hoy con "Novela de ajedrez". Si magnífica fue la obra inicial, estupenda es esta última obra, publicada en 1941 antes de mudarse a Brasil.
Es ésta otra obra maestra de Zweig, en la que el ajedrez surge como gran protagonista. No hay, sin embargo, que tener conocimientos de ajedrez ni ser un apasionada del juego, con ser amante de la buena literatura es más que suficiente.
La novela, de noventa y cuatro páginas, transcurre en el trasatlántico que va de Nueva York a Buenos Aires. Uno de los pasajeros del barco, estudioso de la naturaleza humana, siente una gran curiosidad por otro de los que allí viajan, que no es otro que Mirko Czentovic, campeón del mundo de ajedrez, un hombre anodino, cuyo centro de interés en la vida se limita al tablero de ajedrez.
"Toda mi vida me han intrigado los monomaníacos, las personas obsesionadas por una sola idea, pues cuando más se limita uno, más se acerca por otro lado al infinito; son precisamente estos seres en apariencia fuera del mundo los que, como termitas, saben construir en su ámbito una imagen reducida del mundo, única y extravagante."
Y este interés y curiosidad le lleva a intentar entrar en contacto con Czentovic para entablar conversación. Tras varias partidas con otros tripulantes, entra en escena un curioso personaje, el señor B, que parece poder desbancar al propio campeón. Y aquí comienza la verdadera historia: de cómo y por qué el señor B ha llegada a tal dominio del juego del ajedrez, hasta llegar al fantástico final. Una historia para ser leída y releída.
"De la mañana a la noche se está a la espera de algo que nunca llega. Se espera y se espera. Y no ocurre nada. Y se sigue esperando, y esperando, y esperando... y pensando, y pensando, y pensando... hasta que duelen las sienes. Y no ocurre nada. Y estás solo. Solo... Solo..."
La técnica narrativa brillante, entreverada aquí de curiosidad, intriga y suspense, hace que la lectura coja un ritmo irrefrenable hasta el final, hasta un final que agradeceríamos tardase más en llegar. Además, la profundidad psicológica de los personajes, la sencillez narrativa y la emoción que transmite vuelven a envolver al lector sin posibilidad de escapatoria. Sublime.

Esta es la que te decía que quería comprar y no encontré ese día, qué rabia!! Pero bueno tiene taaaan buena pinta que lo tendré que conseguir.
ResponderEliminarGracias por todas estas reseñas de Zweig. Besos.
@Carmen:
ResponderEliminarSiento que mi tono te haya parecido duro. Es algo que debo corregir.
Sin embargo, insisto en que algo que no se debe hacer en condiciones normales, es decir entre personas que tienen acceso a leer un libro o ver una película, es contar el argumento.
Es diferente elegir párrafos significativos como tu haces, lo cual es de agradecer, y recomendar la obra.
Yo no te pido que seas una crítica profesional sino que algo que te ha dado placer quieras compartirlo conmigo, pero dejándome disfrutarlo virgen.
esta me la han recomendado por varios sitios y le tengo ganas, pero llevo tanto de retraso y tengo tantos libros por leer en casa que es que no quiero comprar nada que sea nuevo ni meterme en nuevos proyectos (no obstante para un proyecto que tengo me compré ayer 3 de Vila-Matas) Pero siendo esta la enésima recomendación lo apunto como imprescidndble
ResponderEliminarEsta la compraré y se la regalaré a mi marido... ¡Seguro que le gusta! pues es un magnífico lector y un amante del ajedrez... ¡Dos en uno! je, je...
ResponderEliminarBss. y gracias.
Impagable todos los post sobre este autor. Muchas gracias.
ResponderEliminarRealmente incitas a su lectura. ¿Fue él? me llama mucho la atención. Voy a ver si tengo posiblidad de leerlo.
Besos y de nuevo gracias.
Estaba deseando leer esta reseña tuya porque siempre me ha llamado la atención el libro, por suerte, se pasea por las estanterías de casa de mis padres.
ResponderEliminarCreo que si la narrativa de Zweig es impecable por lo que cuentas y lo que yo me he aventurado a bichear, su suspense no debe de tener desperdicio, ¿no?
Me ha encantado tu semana temática, si me permites que te copie la idea, a lo mejor yo también hago una más adelante de algún autor grande de literatura infantil (que ya tengo más que pensado, jeje). No sé cómo pensabas que te quedaría el invento pero yo creo qe nos has acercado al autor y lo has hecho muy accesible. Gracias por descubrírmelo :)
Un abrazo grande, grande.
Una novela estupenda, y encima la has enfocado exactamente igual que yo, coincidimos 100 por ciento.
ResponderEliminarAbrazos
Qué pena que ya se termine la semana Zweig, me ha encantado! Vi la reseña de este libro en el blog de César y me llamó mucho la atención, tu reseña también me ha gustado mucho y aunque de pequeña jugaba al ajedrez con mis primos pero ahora ya se me ha olvidado, espero disfrutar mucho de esta novela cuando la lea, igual que vosotros. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias a ti por pasarte, Vero!! No creo que tengas mucho problema en conseguirlo, pero si es así... no desistas! Vale muuucho la pena!!
ResponderEliminarUn beso,
Un saludo, Blanca.
ResponderEliminarHas logrado que quiera leerle. Muchas gracias por crear inquietud intelectual, Askholia, que dirían los griegos, y aunque suena muy pedante, es un concepto que me encanta.
ResponderEliminarAbrazísimos.
A ver, a ver qué proyecto es ése que tienes entre manos. Ya me has intrigado, Didac!!
ResponderEliminarA veces, vale la pena hacer una excepción... y anotar otro en la lista!!
Un beso,
Vamos, MariCari, que le va como anillo al dedo!! Ya contarás si le gusta...
ResponderEliminarUn beso,
Espero que puedas conseguirlo, Elysa!! Ha sido un verdadero placer para mi, de verdad!!
ResponderEliminarUn besote,
jajaja. La idea no tiene copyright, Matilda!! Seguro que haces un estupendo homenaje... Lo espero con ganas!! Sobre quién puede ser??...
ResponderEliminarYo estoy contenta con la semana; me apetecía tanto hacerla! Y me ha asombrado el tener tantas visitas (he batido mi propio record) y comentarios... Creo que ha sido un pequeño homenaje hecho con muuucho cariño.
Un besazo, reguapa!!
Feliz coincidencia, Icíar!! La novela... buena buena!!
ResponderEliminarUn beso,
Si, no te preocupes, Goizeder, yo no sé jugar al ajedrez y no ha supuesto ningún problema. De todas formas, tengo una amiga que ha intentado enseñarme en varias ocasiones y no he prestado atención, pero ahora parece que me apetece aprender. Este Zweig...
ResponderEliminarUn beso,
Me gusta la palabra Askholia, Juan Enrique. Me la quedo con tu permiso...
ResponderEliminarTu despedida "abrazísimos" me recuerda mucho a Lugo, ciudad en la que estuve trabajando. Allí es costumbre poner el superlativo al sustantivo...
Será un placer poder leer alguna reseña tuya de Zweig.
Un besote,
Carmen, gracias por esta reseña, este libro aún no lo he leído y por lo que nos cuentas es imprescindible.
ResponderEliminarUn abrazo
L;)
Imprescindible, Loli!! Yo no sé cómo hemos podido estar tanto tiempo sin leerlo. Léeĺo en cuanto puedas y nos cuentas tus impresiones, sí?
ResponderEliminarUn beso,
jejej ya te dije que tu harias la reseña antes que yo. A mi tambien me ha gustado, pero te dejo con la intriga hasta leer mi reseña.
ResponderEliminarEs que tenía que hacerla para la semana de Zweig. Intrigada me dejas!
ResponderEliminarEspero que no tardes mucho en colgarla...
Un beso, Carmina!
Novela de ajedrez es el libro que tengo ahora entre manos y que he comenzado esta misma tarde. No es mucho lo que llevo leído pero me está gustando mucho, como todo lo que he leído de Zweig hasta el momento.
ResponderEliminarVoy por donde Mirko juega contra todos a la vez y aparece un misterioso señor, supongo que el Sr. B. Ya te contaré cuando lo termine.
Musus.
Sí, Mafaldas, ya he visto en tu blog la portada del libro. Te lo leerás en un plis-plas y... qué gustazo!! Carmina también lo acaba de leer y pondrá la reseña pronto, supongo. Coincidiremos en nuestra valoración del librito??
ResponderEliminarUn bico. Musus.
Seguro que sí coincidiremos, Carmen. Ya tengo ganas de ver la reseña de Carmina.
ResponderEliminarMusus.
Gracias por este repaso a la bibliografía de Stefan Zweig. Ahora tranquilamente iré leyendo a este autor.
ResponderEliminarUn abrazo
Y yo, y yo, Mafaldas!! Espero que no nos haga esperar mucho...
ResponderEliminarUn beso,
Y espero, Blanca, que lo vayas disfrutando tanto como yo...
ResponderEliminarUn beso,
Me ha encantado esta semana de Zweig. Me has recordado las obras que ya he leído del autor, que son tres, y me has dejado con ganas de seguir disfrutando con las que no conocía.
ResponderEliminarEstoy pensando en hacerme con algún libro suyo que recopila varios relatos, a ver si así me dura un poquito más la lectura ;)
Un besote.
Pues si he animado, Luisa, a continuar leyéndolo ... objetivo cumplido!! Si encuentras algún libro recopilatorio me lo dices, sí? Te lo agradecería porque quizá también me puede interesar si incluye otras obras diferentes a las que he reseñado...
ResponderEliminarUn beso,
Llego un poco tarde. Estoy muy ocupado con exámenes y no me queda mucho tiempo para visitar blogs, ni siquiera para escribir en el mío. Pero he encontrado tu semana Zweig y tenía que decirte algo.
ResponderEliminarEsta es la única novela que he leído hasta la fecha de este autor. Lo cierto es que lo busqué porque dentro de un mes hago un viaje de estudios a Viena y quería conocer a literatos de allí, aunque lo que destaque en Viena sea la música (para eso voy, precisamente). Pues bien, me encontré con una pequeña joyita. Novela de ajedrez es una obra que uno debería leer y releer, dada su brevedad y la intensidad que en tan pocas páginas transmite. Es ejemplar. Si no me equivoco, se le considera maestro de la novela corta. Aunque a mí me hubiese gustado que tuviese al menos 50 páginas más, porque sólo fue una lectura de una tarde en una cafetería. Fue gracioso porque el dueño me conoce y vio cómo me empapaba del libro entero mientras el café se enfriaba. Luego nos echamos unas risas, jeje.
Seguiré mirando por tu semana Zweig, porque llevaré uno de sus libros para que me haga compañía.
Un beso.
Jorge Andreu
Hola, Jorge!! Pues buen viaje y buena estancia por Viena. Que envidia me das!! Si quieres llevarte uno de Zweig, y me permites un consejo, yo me llevaría "Mendel el de los libros", una verdadera delicia. Bueno, todos los que he leído de Zweig lo son pero a éste le tengo un cariño especial...
ResponderEliminarUn beso,
Contagiada por tu pasión por Zweig, he encontrado un artículo sobre él en el que aparece este comentario sobre novela de ajedrez: "Lo religioso parece dejado de lado por Zweig, hasta el punto de que el protagonista de "novela de ajedrez", un hombre encerrado en una habitación en un perpetuo silencio, durante meses, sólo sacado de vez en cuando para los interrogatorios de los nazis, es capaz de aprender de memoria jugadas de ajedrez y aun un libro entero y hasta jugar contra sí mismo antes que hacer consideración alguna sobre la vida y la muerte, sobre si hay espíritu que viva más allá o lo religioso pueda tener o no fundamento".
ResponderEliminarNo se me había ocurrido este planteamiento, no sé que te parece...Un beso, Susana
Pues me parece una reflexión muy pero que muy interesante, que no se me había pasado por la cabeza... aunque también es verdad que no sé por qué pero siempre intuí que la religiosidad para Zweig jugaba un papel muy muy secundario o incluso nulo. Zweig solo creía en el individuo, por eso cuando vio que el nazismo se estaba apoderando de Europa (el así lo creía) esa fe por el mundo se vino abajo y decidió... bueno, ya sabemos qué decidió, verdad?
ResponderEliminarEs un verdadero placer leer tus comentarios, Susana, de verdad.
Un beso,