"Cuando por la mañana temprano el famoso escritor R. regresó de Viena después de una refrescante salida de tres días a la montaña, decidió comprar el periódico. Al pasar la vista por encima de la fecha, recordó su cumpleaños."
Así comienza "Carta de una desconocida", de Stefan Zweig. Debemos estar preparados; el mundo de los sentimientos se nos abre aquí en un tono por momentos tierno, por otros desgarrador.
El escritor R. recibe el día de su cuarenta y un cumpleaños una carta anónima en la que una mujer, desconocida para él, le expresa todos sus sentimientos desde el mismo momento en el que, siendo apenas adolescente, se enamora de él. La mujer escribe la carta ante el cadáver de su recientemente fallecido hijo y ante la inminencia de su propia muerte.
"Mi hijo murió ayer."
La carta está llena de profundo dolor y sufrimiento, y en ella pasamos por las diversas etapas de la vida, y el amor, de esta adolescente-joven-mujer, y los distintos encuentros, o más bien desencuentros, que entre ellos se han ido produciendo, encuentros en los que él siempre ha visto a una mujer distinta de la anterior. En ningún momento hubo reconocimiento por parte de él; quizá ni ella misma se hubiese reconocido, porque... ¿quién era ella realmente?
"Y por la forma en que me observabas, una mezcla de curiosidad e interés, lo supe enseguida: no me habías reconocido."
No es el momento quizá de analizar en profundidad si es realmente una carta de amor o la historia de una obsesión, de un enganche emocional al que nuestra protagonista se ha aferrado y que ha dado sentido a su vida. Pero, desde luego, resulta difícil entender la aniquilación que sufre de su propia identidad, buscando identificarse en las necesidades del ser amado. La anónima protagonista, que podría inicialmente parecer una mujer de gran valor y coraje, resulta en el fondo ser una pobre atormentada, finalmente resentida, que ha desperdiciado toda una vida en un amor vano y no correspondido.
"¿Por que no tendría que estar contenta de morirme si para ti ya estoy muerta?"
Dejémonos llevar por la bella narración de Zweig, por su lenguaje sencillo y sugerente, por esa prosa emotiva y envolvente que dan forma a una joya literaria. Zweig, el gran Zweig, logra crear una sencilla y breve historia de apenas 60 páginas llenas de lirismo; logra crear, como digo, una obra de arte.
"Sintió a la muerte y sintió un amor inmortal: algo le atravesó el alma y pensó en aquella mujer invisible, etérea y apasionada como el recuerdo de una lejana melodía."

Tengo esta novela en la Biblioteca y la leí el verano pasado. Es una delicia. Besos
ResponderEliminarLe tengo muchas ganas a Zweig y especialmente a esta obra porque he visto últimamente muchas y muy buenas críticas sobre ella. Además, tengo mucha curiosidad porque ese debate que se ha abierto entre si es amor u obsesión me ha llamado mucho la atención. Un abrazo.
ResponderEliminarHay vidas que mejor en novela. Como la canción de Cecilia, ¿quién le escribía versos...?
ResponderEliminarLogran el toque de verdad y belleza que la realidad no tiene muchas veces.
Aúpa la semana de Zweig!!!
Me encanta esta novela y he de reconocer avergonzada que es la única que he leído de Zweig, cosa que pienso solventar después de leer con entusiasmo tus reseñas.
ResponderEliminarHe de decir que también me gusta mucho la película de 1948, dirigida por Max Ophüls (en blanco y negro, por supuesto). El cine clásico es otra de mis debilidades.
Gracias, Carmen.
Las dos últimas me llaman también, aixx qué ruina!
ResponderEliminarPrecioso libro, el único que habia leido de él, estoy enmendando tal desproposito en estos momentos, estoy leyendo novela de ajedrez,ya te contaré cuando la la acabe porque seguro que sacas tu reseña antes que yo
ResponderEliminarEstoy a punto de cumplir 43 años, llevo más de la mitad de ellos leyendo libros que empiezan a amontonarse a docenas en las estanterías de mi casa y me desespera darme cuenta de que he elegido peor que mal mis títulos!!!!!!!!nunca es tarde para rectificar...
ResponderEliminarun beso
(apuntado)
Una delicia, sí, Ysabel. Supongo que en la biblioteca será muy demandado ...
ResponderEliminarUn beso,
Parece, Goizeder, un estupendo resurgir de su obra...
ResponderEliminarHay amores que matan... Quizá debería quererse un poco más a sí misma.
Un beso,
jajaja. Aúpa!! Muuuuchas gracias, Duodha, por tu apoyo!!
ResponderEliminarLa verdad es que sí; estas historias mejor en en la ficción...
Un beso,
Hola, Antonia, guapa!! No te olvides del querido Mendel...
ResponderEliminarTomo nota de la peli. No la he visto, pero me apetece mucho.
Un beso,
No son muy caras, Vero, ya sabes, pero en un par de horas ya están acabadas...
ResponderEliminarUn beso,
Espero que la disfrutes, Carmina. Yo pondré la reseña el sábado. A ver si tenemos opiniones similares...
ResponderEliminarUn beso,
No digas eso, María!! Cada lectura llega en su momento. Quizá si lo hubieses leído de jovencita no hubieses valorado a Zweig en su justa medida...
ResponderEliminarUn besote,
Carta de una desconocida fue mi primera incursión en la obra de Zweig y, desde entonces, consiguió atraparme. Lo que más me sorprendió es cómo en tan poquitas páginas se puede decir tanto y la capacidad del autor para meterse en la piel de una mujer.
ResponderEliminarMe alegro que estés disfrutando tanto de sus obras y de que las compartas con nosotros.
Musus.
Carmen este es uno de mis preferidos de Zweig, me dejó impactada cuando lo leí.
ResponderEliminarFelicitaciones por estas entradas tan literarias e interesantes.
Un abrazo
L;)
Me he fijado en la biblioteca si hay ejemplares de este autor y tiene varios.
ResponderEliminarCuando pueda, le haré un huequito.
Saludos!
De este libro sólo puedo decir que dejo tocado durante algunos días. Impresionante prosa y argumento.
ResponderEliminarBesotes
Miguel
Sí, Mafaldas. Es admirable su destreza. Además no cae nunca en la cursilería ni en las frase ya manidas... y logra analizar a la perfección cada uno de los detalles de ese amor, de esa obsesión.
ResponderEliminarMusus,
Muchas gracias, Loli. Disfruto leyendo a Zweig y disfruto también mucho haciendo las reseñas. El único "pero", ya lo dije en algun comentario, es que tengo vuestros blogs un poco abandonados por falta de tiempo. Pronto me pongo al día. Espero que me comprendáis...
ResponderEliminarUn beso,
Qué bien, Luciana, que puedas conseguirlos!! Ya nos contarás tus impresiones...
ResponderEliminarUn beso,
Yo también, Miguel, me quedé un poco "traspuesta" al leerlo. No podía ponerme con otro libro. Mira que le di vueltas a la historia...
ResponderEliminarUn beso,
Y ¿a quién no le ocurre esto? Quiero decir que yo misma tengo un par de hombres a los que cada 5 o 6 años vuelvo a coincidir con ellos en algún lugar... y renace la misma atracción hacia ellos como por arte de magia... ya no son los mismos chicos ni yo la misma chica, ya soy más adulta... pero la atracción sigue inalterable... ¡Afortunadamente!
ResponderEliminarNi yo les hablo ni ellos me hablan... somos seres anónimos que nada conocemos los unos de los otros... pero las miradas declaran nuestro interés... ¡Maravilloso interés! que me declaran que sigo viva... ;-)
Bss. y gracias... buscaré esta reseña...
Sólo decirte que estoy disfrutando con estas reseñas. Muy interesantes.
ResponderEliminarBesos
Pero tú, Maricari, haces tu vida, no lo vives como una obsesión... o eso espero!!
ResponderEliminarUn beso,
Muuuchas gracias, Elysa, te agradezco que te parases para decírmelo. Gusta leerlo...
ResponderEliminarUn beso,
Este fue el primer libro que leí de Zweig, y me agradó tanto que quiero, cuando pueda, seguir leyéndolo.
ResponderEliminarEs increible como transmite emociones. Y como siendo hombre ha sabido hacerlo con un personaje de mujer.
Un abrazo
Asombrados nos tiene, verdad, Blanca? Creo que es el libro por el que empezaron muchos de los lectores de Zweig, por lo que voy leyendo en vuestros comentarios...
ResponderEliminarUn besote, guapa!!
Por lo que cuentas me parece que Zweig e un escritor del estilo de Sandor Marai, ¿puede ser? Con una gran prosa pero amarga y triste a menudo.
ResponderEliminarMe está gustando ucho tu semana especial.
Un abrazo grande guapa.
La de Sandor Márai me parece todavía más amarga, Matilda, pero quizá con menos lirismo. De todas formas de Márai solo me he leído "La mujer justa".
ResponderEliminarUn beso,
Este es el relato de Zweig que más me ha gustado de momento, porque tengo intención de seguir con él este año, puede que con una de sus obrás más largas.
ResponderEliminarYo tampoco tengo intención, Luisa, de quedarme solo en estos seis relatos. En los comentarios de l@s amig@s en esta semana hay interesantes sugerencias... por si quieres echarles un ojo.
ResponderEliminarUn beso,
Creo que me va a engatusar.
ResponderEliminarOtro abrazo
Seguro, Icíar!! Sabes? Me extraña que haya estado relegado al olvido durante tanto tiempo habiendo escritos relatos como éste, además de otros ensayos y biografías que creo son excelentes...
ResponderEliminarUn besote,
Es la primera novela que leí de Zweig, me la recomendó mi padre que no es muy lector, pero que tiene un gran ojo para recomendarme cosas que luego me encantan (creo que es la única persona que acierta a la hora de regalarme o recomendarme libros de mi entorno). Me gustó muchísimo, al parecer hay una película, aunque yo aún no la he visto. Bsos
ResponderEliminarHola Carmen, como ves ya no me llega con facebook, he tenido que colarme en tu blog.
ResponderEliminarEstupenda reseña; me ha sorprendido tu comentario sobre si es amor u obsesión. No lo había pensado antes pero creo que las historias de Zweig que leido hasta ahora (Mendel...; novela de ajedrez y esta) tratan de obsesiones asumidas de distinta forma por cada personaje: inmersión, supervivencia, anulación..
Muchas gracias por tu observación y x todo "Forji" jaja. Besos. Susaa
No conozco a nadie que no la haya disfrutado, Carol. En cuanto a la película yo tampoco la vi y no creo que lo haga; no me apetece mucho. Me he creado mis propias imágenes y no quiero que me las cambien...
ResponderEliminarUn beso,
Encantada de leerte también por aquí, Susana. Sería un placer que te animases a crear tu propio blog y compartir lecturas... Piénsatelo, porfa!
ResponderEliminarMi querido Jorge Bucay le daría unas cuantas lecciones a nuestra prota de lo que es querer.. y quererse.
Un besote,
Delicioso.
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