El 25 de noviembre fue declarado el Día Internacional Contra la Violencia hacia las mujeres en el primer Encuentro Feminista para América Latina y el Caribe en 1981; se eligió esta fecha en recuerdo a las hermanas Mirabal, asesinadas un 25 de noviembre de 1960 por la dictadura de Rafael Trujillo en la República Dominicana. Las hermanas Mirabal, Patria, Dedé, Minerva y María Teresa, eran activistas políticas y símbolos muy visibles de la resistencia a la dictadura de Trujillo. La propuesta hecha por este Encuentro fue reconocida de manera oficial en 1999 por la Naciones Unidas como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
He asistido ayer y hoy a un Congreso, con el título “Literatura y Violencia de Género”, en donde se ha analizado de forma bastante minuciosa de la figura y concepción que de la mujer se ha ido formando a través de la literatura. Han estado con nosotros escritores como Ángeles Caso, Nativel Preciado, Javier Reverte, Susana Fortes, Fina Casalderrey,... o estudiosos del tema como Mª Jose Porro Herrera, Pilar García, Antonio Ballesteros,... Ya nunca podré volver a leer ciertas obras literarias con el mismo prisma: desde los poemas de Octavio Paz o Pablo Neruda, pasando por la poesía de Quevedo o Fray Luis de León (dos grandes misóginos), “Lolita” de Nabokov y tantas otras obras clásicas.
Podría estar horas y horas escribiendo sobre todas las ideas, propuestas, preocupaciones y datos de los que mi cabeza se ha ido llenando en estos dos días. Pero no quiero aburriros, y además deseo comentaros un libro que he estado leyendo estos días con la intención de reseñarlo hoy. El libro se titula “Cartas desde el maltrato” y que Roberto Martínez Guzmán me ha enviado muy amablemente. Como podréis comprobar por el título encaja perfectamente en un día como el de hoy.
Mucha gente cree que colaborar contra la violencia de género o celebrar el 8 de marzo consiste en ponerse un lacito en la solapa. Para poder implicarnos realmente en un tema como éste tenemos que saber lo que siente, lo que piensa, lo que sufre una mujer sometida a malos tratos, tanto psíquicos como físicos. Y con este libro “Cartas desde el maltrato” tenemos una estupenda ocasión de involucrarnos de un modo intenso. “Cartas desde el maltrato” es un libro necesario. No podemos tapar los ojos ante esta triste realidad.
El libro está escrito con una prosa dinámica y un estilo sencillo. Es por lo tanto un libro de fácil, muy fácil, lectura. Montse y su historia te enganchan desde el primer momento. Montse (nombre ficticio como los del resto de personaje y lugares, por motivos obvios) nos cuenta en 256 cartas su vivencia traumática con su maltratador, el hombre que en un tiempo la quiso y a quien ella amó, el hombre con quien tuvo una hija, y con quien pensaba pasar toda su vida. Pero todo se desmorona y Montse, que además sufre de agorafobia, tiene que sufrir las más terribles humillaciones. La voz de la mujer maltratada, tan pocas veces escuchada, es la que nos muestra sin tapujos el horror de su situación. Por suerte, Montse logra salir del pozo. Actualmente es la pareja de Roberto Martínez.
Os recomiendo muy encarecidamente su lectura, si queréis de verdad entender y comprender el drama de tantas y tantas mujeres, más de las que creemos, víctimas de la violencia de género.
Muchas a gracias a Montse por su valentía, a Roberto por la preciosa introducción y por hacer realidad este libro. Espero que alguna editorial se interesa por el proyecto. Vale mucho la pena.

Muy adecuada tu lectura, y más el momento de publicar la reseña. Por cierto, ese seminario al que has acudido ha tenido que estar genial.
ResponderEliminarPues tiene muy buena pinta. Yo regalé hace poco "Mi marido me pega lo normal" de Miguel Lorente Acosta (actual Delegado del Gobierno) contra la violencia de género.
¡Qué casualidad! Carmen hemos publicado entrada casi a la vez y con la misma temática.
Un beso Carmen. "Requetebien" defendida la causa.
Vi este libro reseñado en algún otro blog hace unos meses y me llamó muchísimo la atención. Tiene que ser muy duro pero creo que todos deberíamos leerlo para concienciarnos. Muchos besos.
ResponderEliminarCuéntate la vida http://cuentatelavida.blogspot.com
Gracias por la reseña, Carmen. Decirte que me parece muy acertada la reseña. Quizá, a mi modo de ver, te ha faltado puntualizar que esas cartas a través de las que cuenta su experiencia, no están escritas una vez que ha salido de esa situación sino porque las escribió mientras la estaba viviendo. Creo que es importante porque considero que ese es el verdadero interés del libro, el hecho de que se cuente la historia desde el prisma que tiene la víctima en ese momento y no cuando ya lo ha superado.
ResponderEliminarTambién, al hilo de esto, y ahora que alguna editorial se ha apuntado a editar una biografías en forma de diario, con algunas dudas sobre su autenticidad, que en este caso, no solo se conservan todas las cartas sino que siempre he dicho, y sigo diciendo, que estoy abierto a cualquier analisis, estudio o peritage serio con el que se pueda comprobar su autenticidad y veracidad.
Lo dicho, muchas gracias por tu reseña y felicidades por haber podido asistir a ese seminario.
Roberto.
Trabajo en una villa miseria donde el maltrato es algo "natural".
ResponderEliminarVeo y converso con mujeres que cuentan que son golpeadas pero que se niegan a denunciarlos por temor, por conveniencia o porque "los aman".
Es complicado hacerles entender que en un ambiente violento hay muchas posibilidad de perpetuar en sus hijos estas mismas situaciones.
Creo que es un tema muy complicado de resolver, porque se habla mucho, pero se hace poco.
Saludos.
Gracias por recordarnos la historia de las hermanas Mirabal, me parece importante conocer de dónde vienen las luchas y los días simbólicos de reivindicación.
ResponderEliminarY, como siempre, escribes sobre propuestas de lectura muy interesantes.
Un beso
Es un día, Daviblio, que todos deberíamos tener muy presente! Tambien tengo intención de leer el libro que mencionas "Mi marido me pega lo normal". Parece ser, ya lo sabrás, que esa frase la recogió el autor de un juicio;una mujer declaró eso al juez ante la pregunta de si su marido le pegaba o no... Vivir para oír. Pobre mujer!!
ResponderEliminarUn beso,
Totalmente de acuerdo, Goizeder! Es de lectura obligatoria. Espero que tú también te animes y nos cuentes...
ResponderEliminarUn beso,
Muchas gracias a ti, Roberto. Me alegra que la reseña te haya gustado. Y gracias, sobre todo, por la puntualización. Pensé que, aunque no explícitamente, sí se sobreentendía. A veces, al escribir puede parecer que dices más de lo que dices.
ResponderEliminarEn cuanto al otro punto que tratas, no es lo mismo, desde luego, escribir una obra literaria "de ficción", haciéndola más verosímil a través de un estilo epistolar, que escribir en primera persona las propias vivencias. No es lo mismo, ni mucho menos!
Un beso,
De acuerdo contigo, Luciana, que es un problema muy complicado. Pero entiendo que para encontrar soluciones hay que hablar y concienciar y repudiar, y...
ResponderEliminarQue sí, que es muuuuy complicado.
Un beso,
Muchas gracias, Silencio, por pasarte por aquí. Bueno, algunas lecturas son desde luego más interesantes que otras...
ResponderEliminarY estoy de acuerdo que hay que saber el porqué de las cosas... siempre!!
Un beso,
tu reseña me ha dado el empujoncito que necesitaba para hacerme con el libro.
ResponderEliminarUn besazo
Cuánto me alegro de que te decidas a leerlo. Nos vendría bien leerlo a todos.
ResponderEliminarOtro besazo.
Tu post me ha pillado con La inquilina de WH de Anne Brontë y no podía ser más oportuno.
ResponderEliminarMe apunto Cartas desde el maltrato, ya solo el título pone los pelos de punta.
Un beso
Hola, Antonia!! Las queridas Brontë.... De las tres hermanas la que más me gusta es Charlotte pero después,sin duda, Anne. Está un poco injustamente olvidada y Emily sobrevalorada, a mi entender...
ResponderEliminarEspero que te guste "Cartas desde el maltrato". Bueno, gustar no es el verbo adecuado, pero ya me entiendes...
Un beso,
Pues si es lectura obligatoria habrá que ponerse las pilas, ¿no? Aunque debe de ser un libro muuuuuy duro. Yo, si te digo la verdad no soy muy partidaria de "los días de", me da la sensación de que se pone un lacito de un color, se adorna una causa y ya está y mientras tanto hay personas sufriendo y luchando de verdad en el anonimato. No entiendo porque hay que concienciar a la sociedad de que nadie tiene derecho a hacer daño a los demás, no entiendo porque no es algo natural, no entiendo por qué todo el mundo no ve eso como algo obvio. Por eso no me gustan "los días de" porque me parece que se utilizan cosas muy serias para hacer propaganda y limpiar imágenes sucias. Aunque quizá esta sea una manera más de hacer prsión y supongo que eso siempre es bueno, ¿no?
ResponderEliminarPor otro lado, Carmen, seguro que el seminario fue super interesante, me gustaría que un día, si te apetece y tienes un ratillo me contaras algo más de él.
Buscaré el libro, estoy segura de que lo pasaré mal leyéndolo pero también aprenderé y aprendiemdo es como podemos enfrentar cosas tan sin sentido como el maltrato.
Gran entrada Carmen.
Un beso grande.
Hola, Matilda!! Yo tampoco estaba de acuerdo con "el día de" y las cuotas para las mujeres... y ya ves!! Es necesario poner "el día de" y habar de él y visibilizar la situación de tantas mujeres... El leer este libro me parece una contribución a la causa.
ResponderEliminarMe va a costar mucho exponer todo con claridad pero intentaré, tarde o temprano, hacer una entrada sobre los planteamientos que escuché (asombrada) en el congreso.
Un besote,
Libros como éstos, son los que nos hacen recapacitar sobre esta lacra social que tenemos.
ResponderEliminarTambién es verdad que hay muchas denuncias falsas de las mujeres que aprovechan esa defensión y culpan a personas inocentes.
¡De todo hay en la viña del señor!
Besos.
Leer libros como éstos, estoy de acuerdo contigo Carlos, debe llevarnos a reflexionar de modo profundo y serio.
ResponderEliminarPor otro lado, el que haya denuncias falsas nada tiene nada que ver con el problema real.
Un beso,
Carmen, posees un espacio precioso...Te leo y veo que tenemos mucho en común.
ResponderEliminarTrabajo muy directamente con la violencia de género, y es un tema que me preocupa, dado que no esta decreciendo. Esta historia que ha escrito tu amigo, seguro que podría ayudar a muchas mujeres que aún no se han atrevido a dar el salto hacia una vida digna.
Saludos!!
Bienvenida, María!! Sí, parece que la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX ejerce sobre nosotras cierta fascinación, verdad?
ResponderEliminarY me alegra encontrar también en común sensibilización hacia este grave problema. Para que sean capaces de dar el paso hay que darlos el valor suficiente, y erradicar ciertos presupuestos que vienen de muy atrás, de la vergüenza de la maltratada. En el pasado, ya sabes, si una mujer era violada la que era castigada por tal villanía era la propia mujer. Puede sonarnos a cosa pasada pero algo de eso, creo que yo, perdura aún en nuestros días. Bueno que me enrollo...
Encantada de leerte por aquí.
Un beso,
Había leído otra reseña de este libro, también positiva, y tiene que ser durísimo. Ojala, llegue el día en que no haya que leer nada sobre el maltrato porque significará que no hay personas maltratas.
ResponderEliminarMusus.
Me uno a tu deseo, Mafaldas, pero por desgracia me temo que la cosa no está fácil...porqu e, además el término "violencia de género" no se refiere sólo al maltrato físico sino también al psicológico, que no es tan evidente pero hace tanto daño o más.
ResponderEliminarEn el Congreso ese al que asistí todos eran muy pesimistas, y creían que estábamos actualmente en claro retroceso.
Un beso,
Hola, Carmen.
ResponderEliminarSí, a la señora Durán no se le ha ocurrido otra cosa que apropiarse del sol.
Baraja también la posibilidad de cobrar un cannon a todos aquellos que se beneficien de la energía solar, sin embargo, lo que esta buena señora quizá no ha tenido en cuenta es la cantidad de demandas de que puede ser obejeto: cáncer de piel, incendios, insolaciones, etc..., jajajaja...
Un saludo y buen finde.
jajajaja! Sigo sin entender,Sietemesino, por muchas vueltas que le doy, cómo se le ha podido ocurrir tamaña barbaridad....
ResponderEliminarUn beso. Buen finde también para ti.
Ya había leído alguna otra reseña de este libro y lo apunté en mi lista de futuras lecturas. Ahora tengo todavía más claro que quiero tenerlo.
ResponderEliminarUna gran reseña, Carmen. Besos.
Muchas gracias, Luisa!! Es necesario entender lo que están pasando; es mas fácil ayudar desde el conocimiento... Ayer volví a ver "Te doy mis ojos" y me acordé de este libro y de "Montse"...
ResponderEliminarUn beso,