Cuando autores con el don de la comunicación como Bill Bryson se ponen a escribir un libro salen obras tan redondas como “Shakespeare”.
Desde luego no nos sorprende esta biografía con un argumento llamativo o un increíble desenlace; todos conocemos el final, ¿verdad? Lo que cautiva es la facilidad de Bryson, con un lenguaje sencillo, conciso, ágil y ameno, y con frecuentes pinceladas de humor, para reflejar la Inglaterra de finales del siglo XVI y principios del XVII, y más concretamente el Londres al que viajó Shakespeare desde Stratford-upon-Avon, para desmontar falsas presunciones sobre la vida y obra de William Shakespeare que no parten de datos confirmados, y para dejar claro de una vez por todas, y en un obra de apenas 183 páginas, ciertos aspectos, alejándose de la literatura que en torno al dramaturgo-poeta-actor se ha escrito en miles y miles de libros desde su fallecimiento.
El libro es una maravilla de principio a fin; aún así, me gustaría destacar algunos aspectos que, en mi opinión, lo convierten en una verdadera delicia de lectura: por un lado, los datos que ofrece sobre la vida cotidiana de la época, desde la comida, pasando por los juegos, los entretenimientos, las sanciones y castigos, hasta la vestimenta; por otro lado, la presentación de grandes autores de renombre de la época, como Marlowe, Kyd, Greene, con sus pequeñas miserias humanas... y finalmente, y en un estupendo capítulo final, las objeciones a los diversas “teorías” que niegan a Shakespeare la autoría de sus propias obras.
He aquí una pequeña selección de algunos fragmentos del libro.
Su nacimiento...
“El mundo en el que nació Shakespeare estaba falto de personal y hacía esfuerzos par conservar el que había. En 1564, la población inglesa oscilaba entre tres y cinco millones de habitantes, mucho menos que tres siglos antes, cuando las continuas epidemias de peste empezaron a cobrarse su despiadado diezmo.(...) El brote de 1564 fue brutal. En Stratford murieron al menos doscientas personas, diez veces más que lo habitual.(...) Casi podría afirmarse que el mayor logro de William Shakespeare no fue escribir "Hamlet" o los Sonetos sino, simplemente, sobrevivir a la peste.”
Su nombre...
“No sabemos con certeza cuál es la grafía correcta de su apellido. Como si en ningún caso se tratase de él, de las seis firmas que dejó y se conservan no hay dos que coincidan (y así tenemos “Will Shaksp”, “William Shakespe”, “Wm Shakspe”, “William Shakspere”, “Willm Shakspere” y “William Shakspeare”; resulta curioso que no haya utilizado la única forma con la que su nombre ha pasado a la historia).”
Curiosidades de la época...
La autoría...“El tabaco, que llegó a Londres un año después del nacimiento de Shakespeare, empezó siendo un lujo pero pronto cobró tal popularidad que a finales de siglo ya había en la City alrededor de siete mil expendedores. No sólo tenía un uso recreativo sino también medicinal, y estaba indicado para un sinfín de dolencias, desde enfermedades venéreas hasta la migraña e incluso el mal aliento; además, era tanta su fama como profiláctico contra la peste que se lo daban a fumar hasta a los niños. Hubo una época en la que se azotaba a los alumnos de Eton que no consumían su tabaco.”
“Un tercer y, durante un breve período de tiempo, bastante popular candidato a la autoría shakesperiana fue Christopher Marlowe. Su edad era perfecta (era apenas dos meses mayor que Shakespeare), tenía el talento requerido y sin duda habría tenido todo el tiempo del mundo a partir de 1593, de no haber estado demasiado muerto para ocuparlo en algo, claro.”

Que interesante, me parece mentira que a los niños se les azotase por no fumar, ¡que tiempos!, aunque a lo mejor el tabaco de la epoca no era tan nocibo como el actual.
ResponderEliminarEncima Shakespeare no se llamaba asi, acabas de descolocar mi mundo...
Besos:)
Querida Carmen, ¿cómo va todo su mundo?
ResponderEliminarCreo que el libro que nos desvela posee muchas cualidades para mí requeridas en un buen libro ambientado en épocas pasadas. Esto es el claro aspecto costumbrista. Me agrada que la lectura sea didáctica y nos muestre los pequeños detalles del ambiente (aaaay, yo y mis pequeños detalles, pasaré a ser conocida como la reina de los mismos ejje), me gusta leer y ver lo que se describe en sus páginas, cerrar los ojos y ver pasar delante de mí a los personajes, eso sólo se consigue siendo minucioso y deteniéndose en dar importancia a las cosas pequeñas.
Lo que sin duda más me ha llamado la atención es la anécdota de la firma. Todas tan diferentes para referirse a una misma persona... y lo más curioso es que ninguna de ellas sea con la que hoy es conocido.
Besos desde esta puntita del Gallaecia Regnum.
bueno, es la primera vez que me paso por aquí y ya sé que me quedo...te iré siguiendo siempre que pueda.
ResponderEliminarEste libro me lo apunto para ver si saco hueco para leerlo.
Un saluido
Sí, las cosa han cambiado un poquitín, Scarlett.Por suerte. En cuanto a su nombre, ni él lo escribía así, ni lo pronunciaba como nosotros lo hacemos ahora. A mí el libro me ha resultado muy revelador a pesar de haber estudiado Shakespeare, en profundidad pensaba yo, en la facultad. Cuántos mitos sin fundamento...
ResponderEliminarUn beso,
Por aquí, Akasha, todo bien. Ya sabes que en esto de los pequeños detalles y curiosidades no estás sola, yo también formo parte del grupo. Te encantará el libro si te animas a leerlo; cierras los ojos y te sitúas en las sucias y abarrotadas calles de Londres de aquella época.
ResponderEliminarUn beso, y a seguir disfrutando de la "tierra meiga".
Bienvenido, Didac! Me alegra que te haya apetecido quedarte... Me encantará que formes parte del grupo. El libro no te defraudará si al final lo lees. Supongo que andarás como yo con una lista de pendientes tremenda, no? La mía empieza a ser inabarcable...
ResponderEliminarUn beso,
Comentas muy bien :)
ResponderEliminarDan ganas de leer todos los libros que comentas.
Qué bien descubrir este blog.
Saludos.
También me apunto la lectura. Tengo en casa el segundo tomo de las obras completas esperando a que me decida cogerlo -cuando tenga tiempo y reduzca la lista siempre infinita de los "pendientes". Tirando de este hilo del porvenir (aprovechando este momento pedante), y ahora que me acuerdo -no sé con qué grado de exactitud-, me parece que es en el V Acto, Escena IV ó V del Macbeth, cuando Shakespeare introduce una reflexión sobre “el mañana” donde explica de mano de uno de los personajes que esa obsesión por el futuro es lo que, poco a poco, nos lleva a la sepultura…
ResponderEliminarEn fin, no me enrollo. Me pasaré por aquí de vez en cuando. Estoy al tanto por Facebook. Gracias por todo. ¡Saludos!;)
Carlos J.
Muuuchas gracias Piter!! Y yo me alegro de que formes parte...
ResponderEliminarUn beso,
Hola, Carlos! Encantada de que te pases por aquí... A mí Macbeth es la obra de Shakespeare que más me gusta, con diferencia! En cuanto a esa reflexión que mencionas está, como bien dices, en el mismo parlamento de Macbeth, en el Acto V, Escena V, en donde también dice: Life's (...) a tale/ Told by an idiot, full of sound and fury/ Signifying nothing."
ResponderEliminarNos seguimos leyendo...
Un beso,
¡Qué cosas! En otras épocas no se miraba tanto por la salud, más bien se sorprendían si alguien cumplía más de 70 años, por ejemplo.
ResponderEliminarMe leí este Shakespeare el año pasado y como siempre que leo sobre su época me metí en ella hasta el fondo. Ahora mismo tengo en espera otra biografía de Shakespeare escrita por Peter Ackroyd mucho más amplia y también centrada más en la época que ya comentaré.
Tienes que continuar con Bryson: Historias de un gran país o En las Antípodas son muy buenos.
Besos
Has conseguido que me apetezca y mucho leer este libro! No suelo animarme con las biografías, pero ésta me ha llamado la atención, no sólo por lo interesante del personaje en sí sino por los datos curiosos que da y cómo cuenta las cosas, me han gustado mucho los fragmentos que has introducido.
ResponderEliminarBesos
Cuando la media de vida estaba entre los 25-30 años llegar a los 70 era toda una aventura...
ResponderEliminarSabes, littleEmily? No había oído hablar de estos dos libros que tú mencionas, pero sí de otro de Bryson que dicen que es muy muy bueno, de divulgación científica: Una breve historia de casi todo. Gracias por tus sugerencias, las tendré en cuenta. Este Bryson escribe de maravilla...
Un beso,
Hola, Carol! Qué tal va todo? Pues ojalá que te animes a leerlo porque es una delicia, de verdad! En cuanto alos fragmentos, había seleccionado unos cuantos más pero temía que se hiciese pesada la entrada y...
ResponderEliminarUn beso,