ROSA PARKS


El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks, costurera activista negra, cambió la historia.

Desde 1943 prestaba mucha atención en qué autobús se subía para no volver a coincidir con James Blake, un conductor de autobuses de Montgomery que solía insultar y humillar a los negros; había echado fuera a Rosa y la había arrastrado por el abrigo hasta la puerta de atrás del autobús. Desde ese día prefería esperar cualquiera autobús, o ir andando, antes de subirse a un autobús conducido por el tal Blake. Pero el 1 de diciembre de 1955 Rosa se despistó y subió a un autobús con ese conductor.

Cuando, en la parada del cine Empire, un hombre blanco tuvo que quedarse de pie, Blake les gritó a los cuatro viajeros negros que se levantaran; todos obedecieron excepto Rosa. Fue detenida unas horas y se le impuso una multa de 10 dólares y otros cuatro por las costas legales al recurrir la condena. Todo esto desencadenó un tremendo boicot a los autobuses de Montgomery que a punto estuvo de hacer quebrar la empresa de transporte. La batalla legal llegó al Tribunal Supremo, que ilegalizó finalmente la segregación racial en el transporte público el 20 de marzo de 1956. 

Si queréis conocer la historia de primera mano debéis leer “My life”, su autobiografía, en la que se puede leer, por ejemplo,
“La gente siempre dice que no dejé mi asiento porque estaba cansada, pero no es verdad; no estaba cansada físicamente, o no más de lo que solía estar al final de un día de trabajo. No era vieja, aunque se tiene una imagen de mí entonces como la de una anciana. Tenía 42 años. No, de lo único que estaba cansada era de ceder”.
Pero ella no fue la única ni la primera. En marzo de ese mismo año 1955 Claudette Colvin, una joven de 15 años, se había negado a ceder su asiento en un autobús de Montgomery; pero su caso no fue utilizado por la NAACP (National Asociation for the Advance of the Colored People) porque era pobre, tenía una tez muy oscura y se había quedado embarazada. Rosa Parks, sin embargo, era responsable, discreta, religiosa, educada y de tez clara. Era la perfecta afroamericana ante un jurado.
"Ahora sí que se han metido con la persona equivocada".
En la fotografia, Rosa Parks en el autobús en diciembre de 1956, después de que la Corte Suprema ilegalizara la discriminación racial.

Comentarios

  1. Después del tiempo que ha pasado, sigue habiendo lugares ó mejor dicho gentes incapaces de comprender que nadie es más, ni menos que nadie.

    Agur un saludo.

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  2. Un acto que se reocrdará para siempre, y que sirvió para que la comunidad negra tuviera sus derechos en los autobuses públicos.
    Gracias por traernos a esta gran luchadora.

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  3. Conozco la historia de Rosa Parks. Tuvimos la suerte de estudiar un poco su vida en una asignatura de la carrera y vaya mujer!
    Gracias por recordármela, a lo mejor me leo su biografía algún día!
    Besos,

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  4. Por desgracia, tienes razón, Montxu. La violencia de género, por ejemplo, es otra muestra más de ese sentimiento de superioridad, en este caso del hombre (bueno, de algunos hombres) sobre la mujer… y mira cuántas muertes van ya!!
    Un beso,

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  5. Gracias a ti, Carlos! Gente valiente como ésta es la cambia la historia. Luego llegaría el gran Martin Luther King... Si quieres recordar su discurso "I have a dream..."

    http://carmenyamigos.blogspot.com/2010/03/i-have-dream.html

    Un beso,

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  6. Gran mujer! Pero sus últimos días, Vero, no fueron muy gloriosos debido a la demencia senil, y a las malas artes de la gente a su alrededor.
    Un beso,

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  7. Me encanta la historia de Rosa Parks, aunque la conocía ya me ha gustado mucho cómo la has contado. Creo que es gente así, que se niega a agachar siempre la cabeza, la que hace que el mundo cambie.

    Había pasado ya algunas veces por tu blog pero no me había animado aún a comentar, pero me encantan los temas que tratas, yo también soy una fanática de la literatura inglesa del XIX y en concreto de las Brönte y Jane Austen. Te agrego a mi blog para poder seguirte.

    Un saludo!!

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  8. En la facultad nos hablaron de ella y de su lucha por los derechos de los afroamericanos. Es la prueba de que con un pequeño gesto se pueden lograr grandes cosas (aunque es una pena que Claudette Colvin no fuera igual de reconocida por su gesto).

    Besos

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  9. Bienvenida, Carol!! Me alegra que te hayas animado a dejar un comentario y darte a conocer. Ahora yo también podré leer tu blog; veo que compartimos gustos... Pásate por aquí cuando quieras. Estás en tu casa.
    Un beso,

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  10. Hola, LitteEmily. Yo desconocía la figura de Claudette Colvin hasta ahora. Su gesto fue exactamente igual que el de Rosa Parks, su posición ante la injusticia idéntica pero… tenía la piel demasiado oscura y se había quedado embarazada; no se ajustaba a los cánones de la estética y de la moral imperante. Sus propios compañeros sabían que con ella perderían la batalla. Pero merece ser recordada, creo yo.
    Un beso,

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