Sí, ya sé lo que algunos me vais a decir..... "Pero Carmen, ¿aún no lo habías leído?" Y tengo que confesaros que no. Pero esta semana le ha tocado el turno, y en apenas una hora he leído esta obra inmensa de Richard Bach.
Juan Salvador Gaviota, nuestro protagonista, es una gaviota personificada, que tiene, por lo tanto, todas la cualidades inherentes al ser humano. Esta gaviota existencialista, que se plantea el sentido de la vida y de su propia existencia, no se resigna a volar con la única utilidad de la supervivencia y la búsqueda de comida. Cree que tiene que haber algo más y decide dedicar su vida a la perfección del arte de volar. La Bandada, sin embargo, no lo comprende y se convierte en un Exiliado. Pero él sigue buscando y buscando, aprendiendo y aprendiendo, primero sobre volar, luego sobre el amor y la bondad. Más tarde, decide ayudar a otros a mejorar en el arte del vuelo, en el que ya es un maestro.
"Juan Salvador Gaviota" es una clara metáfora de la superación personal a base de esfuerzo y sacrificio, de persistencia y tesón, sin dejarse llevar por la opinión de los demás, ni preocuparse por el ostracismo al que inicialmente uno puede ser arrastrado. Es, en definitiva, un precioso canto a la libertad y a la realización personal, y nos hace conscientes de cómo la labor de cada individuo puede contribuir al bien social.
El lenguaje que nos encontramos es sencillo, con bellas descripciones y hermosas imágenes....
"-No comprendo cómo te las arreglas para amar a una turba de pájaros que acaba de intentar matarte.
-Vamos, Pedro, ¡no es eso lo que tú amas! Por cierto que no se debe amar el odio y el mal. Tienes que practicar y llegar a ver a la verdadera gaviota, ver el bien que hay en cada una, y ayudarlas a que lo vean en sí mismas. Eso es lo que quiero decir por amar. Es divertido, cuando le aprendes el truco. Recuerdo, por ejemplo, a cierto orgulloso pájaro, un tal Pedro Pablo Gaviota. Exilado reciente, listo para luchar hasta la muerte contra la Bandada, empezaba ya a construirse su propio y amargo infierno en los Lejanos Acantilados. Sin embargo, aquí lo tenemos ahora, construyendo su propio cielo, y guiando a toda la Bandada en la misma dirección."
"Somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos."
"La única Ley verdadera es aquella que conduce a la libertad- dijo Juan. No hay otra."
Calificaría este libro como indispensable, para ser leído y reflexionado, para coger fuerzas, energía, y seguir "volando" lejos en esta aventura de la vida. La verdad es que no sé cómo he podido tardar tanto en leerlo...
| Marcapáginas 7 |


Me ha recordado a "El caballero de la armadura oxidada" de Robert Fisher, que me gustó mucho. Este también lo tenía apuntado pero nunca me he decidido por comprarlo, me han entrado ganas. Besos.
ResponderSuprimirOh, mi amiga, este libro lo he tenido en la estantería de mi casa desde que tengo memoria, al igual que La Bella y La Bestia, es sumamente hermoso, y nos deja un mensaje muy valioso: no debemos dejarnos caer, sino seguir volando, pase lo que pase. Es el mejor libro de superación que he leído. Y a medida que nos vamos con Juan Salvador Gaviota, aprendemos a volar con él.
ResponderSuprimirNo importa que lo hayas leído hace poco, lo importante es que lo hayas hecho al fin, y que llegaras a tener ese pensamiento que tienes cuando descubres algo maravilloso: ''No puedo creer que haya durado tanto tiempo sin conocerlo''.
Mi cita favorita de todo el libro:
''Siempre hay una razón para vivir.
Podemos alzarnos sobre nuestra ignorancia,
podemos descubrirnos como criaturas de
perfección, inteligencia y habilidad.
¡Podemos ser Libres!
¡Podemos Aprender a Volar!''.
¡Besos mi compañera de vuelo!
o_O Esta carita se me ha puesto, Carmen, porque ... ¡yo tampoco lo he leído aún! Y mira que me acuerdo veces de este libro. Ya caerá.
ResponderSuprimirbsos!
Qué tienpos aquellos, cuando uno leía a Juan Salvador, después miraba al cielo y pensaba... yo también quiero volar lejos.
ResponderSuprimirGran libro que leí hace tiempo. Me gustó mucho Ilusiones del mismo autor sobre un Mesías que decide dimitir...
ResponderSuprimirYo lo conocí hace tiempo en una situación comprometida, alguien me lo aconsejó y la verdad me ayudó bastante, coincido contigo en tus últimas palabras.
ResponderSuprimirA mí me lo regaló mi padre cuando era una preadolescente y esa misma noche lo leí dos veces antes de quedarme dormida. De vez en cuando lo vuelvo a coger. Me gusta leer aunque sean un par de páginas al azar o la dedicatoria que escribió mi padre con letra ininteligible.
ResponderSuprimirUn beso
Tengo yo una querencia irrenunciable por la libertad y el recuerdo de haber leído Juan Salvador Gaviota cuando aún mi cerebro era plastilina...Pienso que no son casuales ambos hechos y me pregunto qué diferentes improntas dejan las lecturas según la época en que se lean.
ResponderSuprimirPienso en la fortuna, de la que no siempre somos conscientes.
Bicos guapa!!!
Un libro que he leído y que me ha gustado mucho, es de esos que se leen volando, ni cuenta de cómo se va el tiempo, de lo bueno que es.
ResponderSuprimirDebo releerlo pronto, gracias por recordarlo, y el marcapáginas precioso y muy apropiado.
Besos.
Me da hasta vergüenza decirlo, pero yo aún no he leído este libro. Voy a tener que ponerle remedio pronto, porque las citas que has puesto me ha encantado.
ResponderSuprimirBesotes!!!
Es un libro que leí en mi adolescencia, un regalo para mi cumpleaños de 15 que disfruté muchísimo y que derivó en una fiebre Bach, porque me leí varios de él en ese entonces.
ResponderSuprimir¿Quién regala libros a una quinceañera? Pues un padrino que me regaló El principito en francés cuando nací.
Besos.
Supongo que decir que ese libro lo lei en el colegio, es que soy lo bastante mayor como para que aún en las escuelas nos hicieran buscar nuestro "yo" interior y no como ahora que en fin, ya sabeis como funciona la cosa, Lo he leido varias veces y cada vez aprendo cosas nuevas al igual que "el caballero de la armadura oxidada" y " ERES UNA BESTIA, VISKOVITZ de Alessandro Boffa, los libros sobre cualidades humanas en personajes o animales, nos hacen reflexionar bastante sobre el sentido de nuestras propias vidas y el valor que les damos, buen acierto, buena elección y como dice el dicho, "Nunca es tarde si la lectura es buena" Besos, feliz miércoles.
ResponderSuprimirEste libro fue una lectura obligatoria del instituto y lo recuerdo con mucho cariño, igual se mereceria una relectura desde mi optica actual
ResponderSuprimirRecuerdo haberlo leido también en el colegio, igual que El Principito. Parece mentira, realmente nos hacían leer libros estimulantes y llenos de valores; casi, casi, como ahora ...
ResponderSuprimirVaya pues yo soy la díscola, no lo había leído... claro que hasta hoy no me lo recomendastes (pero cómo soy de extraordinaria, je, je... me agarro a un clavo ardiendo, je ,je.. y lo de extraordinaria es un error, debia, que no podía, decir extraterrestre, y además debería decirlo con mayúsculas, porque casi que es verdad, je ,je... vale, acepto perro verde...¡cómo andáis por aquí hoy!) Pues eso, que no lo he leído que creo que ya no lo voy a leer, pues me parece que vi la película, pues sí, la vi, sí, hay película del libro y se llama igual y salen las mismas frases, los mismos versos y unas imágenes de gaviotas volando, surcando los cielos... preciosas... creo que aquí, y solo aquí... una película transmite fuerza a un libro y no al revés (Esto estaría bien dicho así, Carmen, míramelo tú que de esto no entiendo!! je ,je...) Pero indudablemente me ha encantado cómo has dicho... Una gaviota personificada... me he parado en seco, he boqueado como un pez fuera del agua o extraído por una gaviota del mar sereno y... me ha impactado... me ha hecho pasar a otra dimensión... algo que se personifica... algo personificado... vaya que se me dispara la bombilla... es increíble me enciendo casi tanto como leyendo un buen libro... qué sacudida me da siempre tu blog... me fascina... esta forma de aprender... me encanta!!! Gracias Carmen.
ResponderSuprimirPD... me ha quedado muy buen sabor de boca la poesía elegida por Lady Jane... ¿Tiene blog? Me encantaría visitarlo... Bss...
Fabulosa reseña, una vez más Carmen.
ResponderSuprimirLibros que te enseñan a volar siendo pequeño, y en los que puedes apoyarte en el descenso en picado que supone la edad adulta, para tomar impulso y relanzarte "al infinito y más allá".
Volemos, besos aéreos!
Nunca es tarde si la lectura es buena, Carmen. No me extraña que te haya gustado, creo que es un libro para tenerlo siempre cerca, el mío está casí para jubilar, pero ahí sigue recordándome que podemos aprender a volar.
ResponderSuprimirBesos.
Pues aquí hay otra que no lo ha leído. Antes de que alguien de la blogosfera lo comentara, ni siquiera lo conocía ¿es tan famoso? Recuerdo que hace poco otra bloguera lo comento y me gusto lo que comentaba. A ver si consigo leerlo pronto (aunque esto está algo mal) y te explico.
ResponderSuprimirBesos
Sencillo y profundo a la vez. Me encantó y me alegro de que hayas podido disfrutarlo. A veces, siento cierta envidia cuando alguien me cuenta que ha leído por primera vez un libro que yo ya leí, porque pienso, ¡jo!, me gustaría poder volver a sentir aquello que me inspiró. Cada libro tiene su momento y sería estupendo poder recuperarlos.
ResponderSuprimirBesitos
Es un libro maravilloso. Lo leí ya hace mucho y me dejó muy buena sensación. No descarto volver a leerlo más adelante.
ResponderSuprimirMe gusta el fragmento que has elegido.
Saludos!!
Pues ya que estamos, yo confieso que tampoco lo he leído. Sí lo recuerdo de la época del instituto, pero como a veces nos proponían varios para elegir, supongo que elegí otros...
ResponderSuprimirEste libro lo leí y lo releí mil veces (subrayándolo, claro) cuando era adolescente. Tal vez sea el momento de rescatarlo y pasárselo a mi hija. Gracias por recordárnoslo.
ResponderSuprimirYo no lo he leído tampoco pero le pondré remedio pronto. Por cierto, no se me olvida que te dije hace tiempo que me iba a estrenar con Jane Austen pero siempre se me cuelan libros antes pero la tengo aquí a la espera de ser leída siguiendo tus consejos.
ResponderSuprimirUn beso
pues como lo calificas de indispensable Carmen, no se hable más! va a la lista de forma prioritaria y ya te contaré!!
ResponderSuprimirun besazo y gracias por la recomendación
Nunca es tarde para leer este libro, a mí me lo mandaron leer en clase y aún me acuerdo de él. Quizá lo relea algún día de estos.
ResponderSuprimirMusus.
Jeje, este libro lo ha leído cualquiera que viviera en Burgos en los años 80 ya que fue el elegido en alguno de los días del libro por la Caja de Ahorros para ser regalado a sus suscriptores.
ResponderSuprimirLo leí en la adolescencia (ese momento en el que cualquiera necesita ayuda y guía) y fue bastante reconfortante, pero reconozco que no lo he vuelto a leer...
Un saludo!
Carmen, hay un premio que está esperándote en mi blog. Cuando puedas, pasa a recogerlo, que está nerviosito por estar con su dueña.
ResponderSuprimirBesotes!!!
Existe una pelicula (creo que nadie lo ha comentado) hermosisima que adapta perfectamente el espiritu del libro. Acompañada de una B.S.O. (Jonathan Livington Seagull)de Neil Diamond que es magistral y una obra maestra. Si no la ha visto ni oido no sabe lo que se esta perdiendo.
ResponderSuprimirUn saludo cordial.
Yo aún no lo he leído y eso que mi chico me insiste una y otra vez, cuando voy a la biblio siempre pienso en él pero nunca me animo, me encantan estos empujoncitos blogueros, la próxima vez me lo traeré a casa, un beso
ResponderSuprimirPues en mi biblio también está así que me lo apunto.
ResponderSuprimirBesos.
Pues no conocía yo ese libro, Vero. Gracias por dármelo a conocer. Y me alegra que te animes con "Juan Salvador Gaviota"...
ResponderSuprimirBesos,
Una gran verdad, Lady Jane. Nunca es tarde... Y será, además un libro que releeré de vez en cuando con toda seguridad.
ResponderSuprimirMuchas gracias por este bonito comentario y por compartir ese fragmento del libro, realmente precioso.
Un besote,
Y lo leerás en apenas una hora, pero perdurará en ti...
ResponderSuprimirBesines, Rosalía!
Pero qué me dices de "¿Qué tiempos aquellos!"... Estos también, Juan Enrique. No podemos desistir... nunca!
ResponderSuprimirBesos,
Tomo nota de este otro libro, J. E. Gracias!!
ResponderSuprimirBesos,
Transmite mucha energía, Tracy. Sí. Te ayudó... Esto me recuerda que tenía pensado mencionar que podía ser considerado, en cierto modo, un libro0 de autoayuda, pero como tanta gente da la espalda a este tipo de obra...
ResponderSuprimirBesos,
El libro merece la pena, pero seguro que lo que es impagable es la dedicatoria de tu padre...
ResponderSuprimirBesazos, Dorothy!
Lo de tu querencia irrenunciable la conozco yo muy bien, jeje. Y es muy verdad lo que dices sobre el efecto, el poso, que dejan algunas lecturas en nosotros... consciente o inconscientemente.
ResponderSuprimirBesines, Duodha!
En poco más de una hora, pero incluso parece menos tiempo, verdad?
ResponderSuprimirGracias por fijarte en el marcapáginas. Creo que eres la única...
Besos, Aglaia!
Pues no te dé vergüenza, mujer, que yo hasta hace dos días estaba en tu misma situación...
ResponderSuprimirBesotes, Margari!
Claro, Luciana, con un padrino así... Pero menudos buenos libros lo dos, eh?
ResponderSuprimirBesos,
Pues otro libro más del que tomo nota. Mucho aprendo con vuestros comentaros y sugerencia...
ResponderSuprimirMe parece un libro apropiado para la adolescencia porque, además, la lectura es de lo más fácil...
Besines, Jota!
Y seguro que tu lectura será totalmente diferente, más rica y llena de matices...
ResponderSuprimirBesos, Camina!
Sí, Ignatius, casi, casi,... Lástima que este casi marque tanta diferencia, verdad?
ResponderSuprimirBesos,
Pues sí, cómo estamos!! jeje
ResponderSuprimirLa peli la vi, y es preciosa y sí, bien dicho(jajaja) transmite fuerza al libro. Lo de la gaviota personificada y demás... lo dejamos para análisis ulteriores...
Besines, Maricari!
PD. Lady Jane tiene un blog que te recomiendo. Pica en su nombre o foto y ya te dirige a su perfil, ya sabes...
Gracias, Daviblio! A mí también me gusta volar "to the infinity and beyond" (me encanta Toy Story).
ResponderSuprimirBesines,
PD Espero que te haya bajado la fiebre y estés mejor, sin pesadillas, al menos... jeje.
No se te ocurra jubilarlo, eh! Y no olvides... seguir aprendiendo a volar!
ResponderSuprimirBesazos, Elysa!
El libro es corto, barato, se lee en un plis-plas... y encima es bueno. Todo "pros", cero "contras".
ResponderSuprimirBesos, LittleEmily!
Son irrecuperables, Antonia, pero nos esperan seguramente otros tan buenos o mejores...
ResponderSuprimirBesos,
Gracias, María! Ni yo, ni yo!! Cada vez que se lee, recarga energía... positiva.
ResponderSuprimirBesos,
Aún estás a tiempo, Espe, ya sabes... cuestión de ponerse!
ResponderSuprimirBesines,
Gracias a ti, Inmaculada! No sé cuantos años tendrá tu hija, pero una adolescente le puede sacar mucho partido al libro. Besos,
ResponderSuprimirPues ya nos dirás, M.! Lo de Jane Austen... cuando sea el momento, sin prisa, que esta autora es para saborear.
ResponderSuprimirBesines,
¡Qué decidida te veo, Sonia! ¡¡Así da gusto!!
ResponderSuprimirBesos,
Si apetece y está a mano... Es una buena lectura!
ResponderSuprimirMusus, Mafaldas!
O sea, que de Burgos no queda casi nadie sin haberlo leído, no? jeje
ResponderSuprimirA mí mi banco no me regala "na de na"...
Besines, Ana!
Ahora me paso, Margari. Muchas gracias por anticipado!!
ResponderSuprimirBesines,
Hola, Lorenzo! Bienvenido a blog!! Sí, conozco la película y es una delicia, tienes razón.
ResponderSuprimirBesos,
Pero, mujer, si tu chico te está insistiendo, deberías haber hecho caso a su sugerencia...jaja
ResponderSuprimirCuando lo leas, dinos, eh!
Besos, Carol!
Hola, Tabuyo! Pues espero que lo leas y que lo disfrutes, al menos, tanto como yo.
ResponderSuprimirBesos,
Un libro muy especial, lo leí con 13 años (uff! el siglo pasado, pasadísimo) y todavía lo recuerdo como muy especial. Una preciosa historia para reflexionar.
ResponderSuprimirUn abrazo
Hola, esto es simplemente una prueba
ResponderSuprimirTotalmente de acuerdo, Blanca, ...un libro para reflexionar...
ResponderSuprimirBesines,
Hola, Susana!! Ya sabes... prueba y si vale, verdadera! jajaja
ResponderSuprimirBesos, guapa!
Leí este libro cuando era pequeña. Hace unos 4 años, en un aeropuerto, con mucha ilusión, me lo compré en uno de esos kioskos, y sin embargo ... no me gustó nada de nada. Ya no me llegaban los mensajes. Pero no te podría decir si me pilló en una época de esas en que estaba quisquilla, o qué. Pero la razón la debes de tener tú. Sé que es uno de esos libros de culto.
ResponderSuprimirPuede que le dé una ternera oportunidad algún día para ver si estaba quisquilla o no.
Besos querida.
* lo leí de pequeña, y una segunda vez hace cuatro años (no se vaya a confundir tus lectores y piensen que hace cuatro años yo era pequeña, porque eso, para una que va al medio siglo de existencia, parece un poco de risa :P)
ResponderSuprimirjaja,yo creo que se entendía perfectamente pero, bueno, bien está que lo matices...
ResponderSuprimirNo es cuestión de quien tiene razón, yo creo; hay grandes clásicos que no trago. Depende de tantos factores que una lectura nos llegue o no...
Besines, Icíar!
jajja Bueno, Icíar, reconozco que en una 1ª lectura es lo que entendí, que hacía 4 años que eras pequeña :))
ResponderSuprimirPor cierto, creo que es la 1ª vez que escucho (leo) la expresión "estar quisquilla" ...
bsos!
Uf, lo leí hace tantos años que ya ni me acuerdo de la edad que tendría. Nos lo mandaron en el cole y aluego nos llevaron a ver la película. Ambas cosas (el libro y la peli) me gustaron y dejaron huella.
ResponderSuprimirUn beso.
Desde luego, Antonio, es un libro que no deja indiferente a nadie...
ResponderSuprimirBesos,
Pues te confieso que yo tampoco lo he leído todavía.
ResponderSuprimirSe ve muy bonita la edición. Y me encanta el marcapáginas.
Un besito.
Pues aún estás a tiempo. Lectura, ya digo, imprescindible...
ResponderSuprimirBesines, Luisa!
Yo también leieste libro en plena adolescencia y ma encantó; también el disco de Neil Diamond, no me candaba de escucharlo.
ResponderSuprimirPero déjame que sea egoista y que me "alegre" de que tu no lo hubieras leido; ello me sirve para recordarlo y para apreciarlo mucho más; la madurez con que lo has leido y reseñado tú aporta mucho más que lo que yo intuí en mi adolescencia.
Bss, Susana
Hola, Susana!! Es que en la adolescencia no se hacen las lecturas en profundidad, una no ha tenido las suficientes experiencias vitales para entender estas obras en su totalidad y valorarlas como se merecen...
ResponderSuprimirUn beso, guapa!
Antonia, tus palabras me han recordado una de mis citas favoritas del "Libro del desasosiego" del genial Pessoa. Cito de memoria: " Haber leido los papeles de Picwick es una de las grandes tragedias de mi vida; ya no puedo volver a leerlo"
ResponderSuprimirA veces las sensaciones que nos transmite un libro al leerlo por primera vez son tan profundas e irrepetibles que la relectura nos decepciona. Afortunadamente no siempre. Bss.
Es excelente, admirable, e inmensamente recomendable... emociona en lo más hondo del océano del alma
ResponderSuprimiry algo muy importante: me hace acordar que: TENGO ALAS!!!!!
Bienvenida al blog, Sindisfraz!!Parece que en esta reseña estamos de acuerdo al 100%!! Espero que me sigas visitando...
ResponderSuprimirBesines,